Opinión

El cambio climático no es una moda pasajera

 
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Los científicos han confirmado la estrecha relación -entre los eventos que vemos casi todos los días-, el cambio climático y los climas extremosos.

La Sociedad Americana de Meteorología (American Metereological Society) reporta que en una investigación en Estados Unidos analizaron 28 eventos climatológicos individuales que ocurrieron de 2013 a 2014, como los ciclones tropicales en Hawaii que produjeron efectos en Argentina, Corea del Sur, China y severas lluvias torrenciales en el suroeste de Francia.

Las expectativas pronostican que aún más que eso está por venir, como ondas de calor o frías, huracanes, inundaciones y otros tipos de climas severos y extremosos. Sin embargo, la experiencia de los ciudadanos ante tales eventos extremos no parece tener un impacto significativo en su actitud de hacia el cambio climático. Un estudio reciente reveló que a pesar del incremento de los fenómenos extremosos, los estadounidenses aún no están conscientes de su relación con el cambio climático.

En México no existen expertos en políticas medioambientales (solo burócratas improvisados), quienes con análisis profundos puedan establecer los efectos en las diversas regiones del país de las condiciones climatológicas por los cambios provocados por la severa contaminación casi permanente en regiones importantes como la Ciudad de México. Uno esperaría que a pesar de las evidencias, el mexicano ejerciera la presión suficiente en las autoridades estatales y federales para incrementar sus acciones de protección del medio ambiente, reduciendo las emisiones de gases de invernadero, exigiendo que en los edificios que se construyen se les añada mayor resiliencia contra los efectos climáticos.

Con frecuencia observamos en la prensa los grandes proyectos para construir carreteras y autopistas, en lugar de construir vías férreas utilizando energía eléctrica. México sorprende por ser un país sin ferrocarriles y con enormes aeropuertos construidos dentro de las ciudades.

Se debe proteger a los activistas civiles que exigen la creación de estrategias alternativas para obligar al gobierno a actuar –sin corrupción—, a atenuar los problemas críticos presentes.

Twitter:@SalvadorGLignan

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