Opinión

El cambio

   
1
   

    

Emilio Álvarez Icaza es sociólogo con experiencia en derechos humanos y coordinador del Consejo Nacional Promotor de la iniciativa 'Ahora'. (Cuartoscuro)

En este país no estamos acostumbrados a la congruencia en los políticos, y por ello imaginar que haya uno que frente a la oportunidad de buscar un puesto como el de la presidencia de la República para el próximo año, respaldado por miles de ciudadanos, decida no hacerlo, resulta en una sorpresa.

El 26 de febrero, Emilio Álvarez Icaza encabezó la presentación del movimiento Ahora, que en la coyuntura de la primera elección presidencial en la que candidatos independientes tendrán la oportunidad de aparecer en la boleta electoral, buscaba el respaldo ciudadano para mostrarse como aquella opción legítimamente independiente, ofreciendo un cambio real.

Desde entonces, Álvarez Icaza, conocido por su trabajo en favor de los derechos humanos, nunca ligado a un partido político, comenzó a ganar adeptos y formó un equipo de trabajo ciudadano que se dedicó meses a denunciar actos de corrupción durante las elecciones para gobernador del Estado de México, donde pese a las pruebas mostradas y las irregularidades en el proceso, el PRI mantuvo el dominio.

En el nacimiento del movimiento Ahora, se dijo que su posible candidatura como independiente se daría sólo si con el plazo límite de septiembre conseguía el respaldo ciudadano de al menos 80 mil personas. El plazo se cumplió, y quedando una semana para que venza el plazo que el INE impone para que los aspirantes independientes se inscribieran, Emilio anunció que sí alcanzó la meta de apoyo, que tienen el respaldo de al menos 95 mil personas, que sí luchará contra el PRI, pero que no, NO se lanzará como candidato para ser el próximo presidente de México.

“No seré funcional a los intereses y estrategias del PRI, y por eso no seré un candidato independiente más.

“Que quede claro, voy a dar la batalla al PRI y a sus aliados, contra lo que representan: corrupción, impunidad, engaño, abuso, mentira, privilegios para unos cuantos y violación sistemática del Estado de derecho y de los derechos humanos”, dijo en conferencia de prensa para sorpresa de muchos.

De nuevo Emilio da una lección de congruencia, de nuevo marca la diferencia, de nuevo muestra que las cosas pueden hacerse desde distintas trincheras. En siete meses buscó el apoyo ciudadano desde cero y lo obtuvo. Trabajó con la gente y ha formado un equipo de candidatos independientes a los que sin él ser uno, respaldará para las elecciones. Un abismo con los otros que sí aparecerán en la boleta electoral y que se han dedicado a pervertir el término de independiente.

Y es que personajes como Álvarez Icaza, como Pedro Kumamoto o como Marychuy nos han mostrado que hay una distancia abismal entre aparecer en la boleta como un candidato sin partido político como respaldo, que un candidato ciudadano e independiente.

La brecha se abre más si pensamos que en la primera elección para encabezar el Ejecutivo federal en la que habrá oportunidad de competir sin partido, los nombres que veremos serán, si cumplen con los requisitos, personajes como Jaime Rodríguez, El Bronco, Margarita Zavala o Armando Ríos Piter, cuyo historial ligado a partidos de todos los colores los aleja de merecer el término de ‘independiente’.

Renunciar a una aspiración personal y profesional, como el ser candidato presidencial, mostró que para trabajar por mejorar al país no hace falta un puesto político, se necesitan valores, compromiso, trabajo en la calle, escuchar a los ciudadanos, dejar el egoísmo y demostrar antes que prometer. Significa buscar estar a la altura de un México que está exigiendo un verdadero cambio. Porque ir en la boleta electoral, como han anunciado muchos, sin el sello partidista, no significa la esperanza de un gobierno independiente.

¿Se acaba la esperanza del cambio sin Emilio en la boleta? No, porque la esperanza del cambio no está en los políticos y desde un puesto, sino en los ciudadanos y en la calle, con la exigencia y con el ejemplo como bandera.

Twitter: @jrisco

También te puede interesar:
¿Por qué eres así?
El colmo
El último cuerpo