Opinión

El Cairo sigue el camino de Damasco: El Beltagi


 
 
 
La junta cívico militar que pretende imponer un régimen a la Mubarak en Egipto --los fulul son los incondicionales del viejo ex dictador, todavía detenido--, decidió con su ofensiva del miércoles en El Cairo y otras ciudades que los Hermanos Musulmanes deben quedar excluidos del proceso político, lo que agudiza el riesgo de una guerra civil, advirtió Juan Cole, profesor de la Universidad de Michigan y una de las voces más autorizadas en la academia estadounidense sobre Oriente Medio.
 
 
Cole es un crítico moderado, que condenó la invasión de Irak y ha respaldado el levantamiento contra el presidente sirio, Bashar el Assad, pero en su bitácora de ayer fue inusualmente duro en el repudio a la masacre perpetrada por los golpistas, que buscan, denunció, orillar a los Hermanos Musulmanes al terrorismo, para justificar su exterminio, tal como ya lo empezaron a argumentar en las últimas horas, culpando a 'los violentos' de la situación.
 
 
Razón no le falta: tras indicar que Abdul Fatá el Sisi, ministro de Defensa y verdadero poder tras la débil presidencia de Adly Mansur, desechó el camino de negociación gradualista impulsado por el ex vicepresidente Mohamed ElBaradei, subraya que no podrá darse una transición democrática sin la Hermandad Musulmana, por décadas, pese a sobrevivir en la clandestinidad, el único grupo político organizado de Egipto, más allá del oficialismo a la izquierda en la época de Gamal Abdel Nasser y a la derecha en tiempos de Mubarak.
 
Mohamed Morsi, el presidente derrocado por El Sisi, permanece en prisión; ahora lo acompañarán dirigentes tan importantes como Mohamed el Beltagi, secretario general de Libertad y Justicia --brazo partidista de la Hermandad Musulmana, tan cercano en su nombre y proyecto a Justicia y Desarrollo, del líder turco e islamista moderado, Recep Tayyip Erdogan--, Essam el Erian, portavoz, y el teólogo Abdel Rahman el Bar.
 
 
Parlamentario
 
 
Parlamentario en 2005-2010, el último lustro en el trono de Mubarak, El Beltagi es un hombre de acción, pues navegó en el Mediterráneo para romper el cerco de Gaza en 2010 a bordo del MV Mavi Marmara, el barco con alimentos y medicinas interceptado por la Armada israelí, que liquidó a nueve de sus ocupantes. El miércoles, Asmaa, su hija de apenas 17 años, pereció alcanzada por balazos en el pecho y la espalda de los fulul.
 
 
Horas antes, apunta Pepe Escobar en RT, El Beltagi había advertido a su gente que "si no toman las calles, El Sisi hará al país como Siria”. Sin embargo, se equivocó, añade Escobar, porque El Sisi no recibirá el tratamiento de El Assad en Damasco. Pese a la terrible escalada que acaba de ordenar --imposible de imaginar sin el visto bueno de ya saben quién--, el nuevo Mubarak que apuesta por la destrucción de los opositores sabe que jamás habrá amenazas de bombardeos aéreos por 'violar los derechos humanos', ni tendrá que enfrentar a una guerrilla armada hasta los dientes por la OTAN y los monarcas medievales del Pérsico, que otra vez duermen tranquilos.