Opinión

El Buen Fin no anda en Metro


 
Se acumulan ya 16 años de gobiernos perredistas en el Distrito Federal, y ni Cuauhtémoc Cárdenas, ni Rosario Robles, ni Andrés Manuel López Obrador, ni Alejandro Encinas, ni Marcelo Ebrard fueron capaces de equilibrar las finanzas del Sistema de Transporte Colectivo (Metro) de la Ciudad de México, que siempre ha vivido de subvenciones, concepto que fascina a quienes se identifican con la bandera y las causas de izquierda.
 
Ahora Miguel Ángel Mancera ha dispuesto que su director del Metro, Joel Ortega, haga pública la intención de su gobierno para aumentar 66 por ciento el precio del boleto y llevarlo de tres a cinco pesos, diciendo que con el dinero se adquirirán más de 55 trenes, que habrá mejoría en el mantenimiento, y habrá recuperación de trenes viejos y hasta de escaleras eléctricas.
 
La verdad es que los 3 mil millones de pesos que el Gobierno del Distrito Federal pretende recabar con este incremento son todavía insuficientes para la modernización definitiva de ese sistema de transporte. Cuando uno escucha a personas allegadas a la operación cotidiana del metro, comentan con relativa candidez que el sistema opera al límite de las capacidades, y que es prácticamente un milagro que no hayamos atestiguado una crisis mayúscula en ese sistema (algún accidente mayor o similar).
 
Si uno mira lo que ocurre en el mundo, es fácil discernir que ni un boleto de cinco ni uno de diez pesos equilibraría las finanzas del sistema. En Londres, por ejemplo, un boleto para un viaje individual cuesta 4.50 libras; es decir, alrededor de 93 pesos. Si uno compra la Oyster Card, ahorra. En Nueva York el precio del viaje sencillo vale 32 pesos. Prácticamente todas las ciudades importantes de Europa cobran el viaje sencillo en el metro en no menos de 1.50 euros; es decir, alrededor de 26 pesos. La mayoría en más.
 
¿Va en el camino correcto la determinación de Mancera para subir el precio del metro? Sí. ¿Es suficiente? No. Mancera debió proponer un desliz bimestral del precio del boleto; inventar una especie de gasolinazo paulatino. Pero prefirió el incremento en términos absolutos; el costo hundido ahora, de un solo golpe, diciendo que será el único a lo largo de su mandato. Ojalá le funcione.
 
 
Twitter: @SOYCarlosMota