Opinión

El beneficiario del atorón en el Congreso

El atorón legislativo tiene un beneficiario: el dueño del monopolio de las telecomunicaciones, Carlos Slim.

Frenan la reforma política para que no pasen las leyes de telecomunicaciones.

Los pretextos que se han puesto para atrasar la legislación electoral, y que sin esa no sale nada más, tienen por objeto beneficiar al segundo hombre más rico del mundo.

¿Quién gana con cada día que pasa sin reforma en telecomunicaciones?

Gana el dueño de ese monopolio y pierden los usuarios de sus servicios, es decir la inmensa mayoría de los mexicanos.

Por eso resulta una vergüenza que el partido de la izquierda mexicana, el PRD y otros, sigan la agenda de Carlos Slim, cuando su vocación histórica es estar con las causas de las mayorías.

Hoy los vemos al lado de los intereses de la persona que ha concentrado la mayor riqueza privada que se tenga memoria en la historia del país, tal vez sólo comparable con los bienes del clero antes de las leyes de Reforma del Presidente Juárez.

Y resulta cuando menos insólito que los legisladores de Acción Nacional estén siendo arrastrados por la verborrea hueca del senador Javier Corral, más afín a AMLO que al PAN, más cercano en simpatías a Fidel Castro que a Jacques Maritain, cuya actuación política sirve de a los intereses de Slim.

Alguien tendría que decirle al senador Corral que es patético verlo de la mano de Cuauhtémoc Cárdenas y de Francisco Hernández Juárez -el líder de los telefonistas- para atacar a Televisa, como si Televisa fuera el problema en la reforma en telecomunicaciones.

A Televisa le van a poner competencia y la declararon agente preponderante en televisión... y a Slim en telecomunicaciones.

¿Por qué no hemos visto una cadena humana, con Corral y los perredistas, desde el Senado hasta Telmex?

No la hemos visto ni la vamos a ver, porque por esas extrañísimas cosas de la política, ellos están del lado del principal monopolio que existe en el país.

Al estirar los tiempos legislativos para no entrar a resolver en telecomunicaciones, el ciudadano sigue pagando dinero por la telefonía celular de larga distancia. Y el ganador es el monopolio.

Cada día que pasa sin legislar en telecomunicaciones, el agente dominante (Slim) no comparte su infraestructura con sus competidores.
Y cada día sin legislación en telecomunicaciones, se sigue pagando la interconexión con cargo al ciudadano.

En México pagamos telefonía cara y mala. Pagamos Internet caro y malo.

Nada de lo anterior es fortuito. Por los muy poderosos intereses de un jugador predominante, pagamos todos, o casi todos, los mexicanos.

Tan solo por la interconexión, el monopolio del ingeniero Slim gana anualmente alrededor de dos mil millones de dólares. Qué bueno por él, pero qué mal por los ciudadanos que se los tienen que pagar.

Y ahí la izquierda, y un sector del PAN que se deja influenciar o marear por Javier Corral, forma cadenas humanas para defender los intereses del dueño del monopolio.

Además, y aquí esta lo importante, ponen obstáculos para que se retrase lo más posible, o que se congele, el paquete de leyes que ponen fin al monopolio en las telecomunicaciones.