Opinión

El beisbol en las nuevas cadenas de TV

 
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La LMB cumple 90 años de vida. Aquí un pelotero de los Diablos Rojos en la pasada final contra Pericos de Puebla. (Cuartoscuro)

La semana pasada se anunció oficialmente que a partir de 2016 funcionarán en el país dos nuevas cadenas nacionales de televisión abierta, una del Grupo Radio Centro y la otra de Cadena Tres. Recibirán cada una sendas concesiones por veinte años, prorrogables por otros tantos, de 123 frecuencias televisivas.

Se espera que al quinto año de estar en operación cada cadena podrá alcanzar una participación del mercado equivalente al 8.5 por ciento de éste. Su crecimiento será gradual, toda vez que así habrá de ser también su implantación a través del territorio nacional. Según se considera, inicialmente atenderán las zonas geográficas de mayor densidad poblacional. Obviamente el Valle de México y las áreas metropolitanas de Guadalajara y Monterrey.

Su incursión en el mercado televisivo no será nada fácil, pues tendrán estas nuevas cadenas que competir con el actual y poderoso duopolio. Pero podrán ser exitosas si ponen en juego con agresividad dos ingredientes fundamentales: creatividad e ingenio.

Lo peor que puede hacer este par de nuevos concesionarios es mimetizarse, es decir, copiar al otro par ya existente. En las tres principales áreas que atraen a la audiencia de la televisión tendrán que ser verdaderamente innovadores e imaginativos: En noticieros, programas de entretenimiento y deportes. Los segundos van desde las famosas “series” hasta los culebrones novelísticos -¡qué remedio!-, pero tienen mucha tela de donde cortar en los programas de tipo cultural, francamente hoy inexplorados. Y por supuesto en deportes.

De entrada, los dos nuevos concesionarios, por cuanto hace a la programación deportiva, deben darse de inmediato a la tarea de detectar qué quisieran y gustarían ver sectores importantes de la población, hoy no solamente ignorados y desatendidos por el otro par, sino hasta despreciados.

Se toparán con algunos datos muy interesantes. Según la encuesta anual que desde 2007 viene levantando la empresa Consulta Mitofsky, en enero del presente 2015 el 56.2 por ciento de los mexicanos encuestados contestó que el futbol soccer es el deporte que “les gusta ver, jugar o estar enterados”. Y el 28.7 por ciento dijo lo mismo con respecto al beisbol. Lo cual significa que la relación en el gusto deportivo es de 2 a 1. Esto en cuanto al promedio nacional. Por lo que hace al aspecto regional de esta medición, en los últimos dos años la referida firma encuestadora no ha publicado el dato, pero en 2013 el gusto por ver o estar enterados del beisbol era del 52.8 por ciento en el Norte, 37.4 en el Sureste, 23.4 en el Centro del país y 19.5 por ciento en el Bajío.

Quedémonos con los promedios a escala nacional, 56.2 frente al 28.7 por ciento del soccer y el beisbol, respectivamente. Ni remotamente la cobertura televisiva que el duopolio dispensa ahora a uno y otro de estos dos deportes guarda esta proporción. En consecuencia, obviamente, a más del cuarenta por ciento de los televidentes se les ha llevado al hartazgo por lo que hace al balompié. Y a casi uno de cada tres, que tiene gusto por la disciplina de los bats y de los guantes, lo tienen en el olvido casi total.

Las dos nuevas cadenas de televisión abierta deben aprovechar esta gran área de oportunidad que es el beisbol, hoy despreciada por el duopolio. Pero hacerlo de acuerdo a un plan bien diseñado. No se trata únicamente de transmitir juegos, aderezados con las famosas “trivias” que el público contesta. No, el beisbol, que con acierto se le califica como el deporte rey, tiene mucho para ser aprovechado debidamente por la industria de las llamadas pantallas chicas. Porque tiene, desde luego en México, una gran tradición cultural, popular e histórica, acaso como ninguno otro. Una gran riqueza pues, que puede dar para mucho. Sólo hace falta una cierta dosis de creatividad, mucho arrojo, gran frescura y tal vez algo de paciencia. De veras.

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