Opinión

El arte de reinventar
el arte cada tarde


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Pablo Hermoso de Mendoza

Abril es el mes donde vivimos y sentimos un renacer, la naturaleza florece en primavera, en la religión católica la resurrección de Cristo da sentido a la fe y en los toros dos ferias nos hacen disfrutar los colores y suspiros del arte: Sevilla y Aguascalientes.

Una corrida de toros es distinta cada tarde, pero siempre bajo un mismo esquema: tres tercios segmentan la lidia de un toro, seis toros para tres toreros y la ejecución de innumerables suertes en busca de crear el momento mágico, efímero y eterno del arte del toreo.

En la actualidad, desgraciadamente hemos perdido la capacidad de asombro, vivimos en una época acelerada y muchas veces dejamos de apreciar las grandes cosas que nos regala la vida en primavera, como puede ser una jacaranda vestida de lila y oro, un atardecer azul purísima y oro, o el canto de los pájaros como fondo de la faena que la naturaleza regala a diario. Abril nos permite hacer una pausa, suspirar y disfrutar.

Este próximo domingo 26 de abril en la plaza Monumental “Vicente Segura”, de Pachuca, a las cuatro y media de la tarde se llevará a cabo un espectáculo más que interesante. Pasión Ganadera, empresa del coso, ha apostado por fusionar en una tarde las sensaciones posibles de una corrida de toros y de un concierto flamenco. Una apuesta valiente en la que hay que detenernos para analizar y gozar el posible resultado de esta fusión.

El cartel lo conforman Pablo Hermoso de Mendoza, primera figura mundial del rejoneo y gran revolucionario de este arte; Joselito Adame, el torero mexicano de mayor peso en estos momentos, y Sergio Flores, joven tlaxcalteca de gran proyección y uno de los máximos triunfadores de la recién terminada Temporada Grande. Alternarán con María Toledo, cantaora hispana que es la imagen del flamenco actual y será parte de esta histórica tarde al interpretar su arte durante la corrida.

El toreo y el flamenco despiertan sensaciones muy similares, sin duda artes hermanas, por lo que el domingo podremos vivir sentimientos únicos que nos recuerdan que somos humanos y que no debemos de perder nunca la capacidad de asombro.

El asombro no se debe nunca perder al presenciar la lidia de un toro bravo, más aún cuando hacerlo significa un despliegue enorme de logística, recursos, talento y valor. Me refiero concretamente al maestro Pablo Hermoso de Mendoza, quien para llegar a esta corrida del domingo ha recorrido, en 2015, por carretera más de 22 mil kms. (casi media vuelta al mundo por el ecuador de la Tierra) en 31 festejos, tocando 22 estados de la República. Multiplique esa cifra por 17 años que viene haciendo temporada en México, donde ha toreado más de 663 festejos de los 2 mil 174 que lleva en su carrera. Lo acompañan más de 12 personas por tarde y me atrevo a pensar que por lo menos el 80% de los festejos en los que actúa se dan sólo porque él aparece en los carteles.

El último domingo de abril detengámonos a disfrutar este festejo en Pachuca para recordar lo bonito que es sentir.

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