Opinión

El arte de postguerra
(primera parte)

 

El 9 de agosto de 1945 fue el último bombardeo nuclear sobre Japón, en la ciudad de Nagazaki. El Emperador Hiroito anuncia la rendición del país el 14 de agosto a través de un mensaje para su nación, refiriéndose al despiadado poder destructivo de las bombas nucleares:
“Si continuamos en esta situación, la guerra no sólo supondrá la aniquilación de la nación japonesa sino, también, la destrucción total de la propia civilización humana”.

La Segunda Guerra Mundial terminó oficialmente con más de 50 millones de vidas humanas.

París, el epicentro internacional del arte, ciudad icónica y generadora de casi todas las vanguardias del principio del siglo XX, quedó totalmente devastada. Tanto artistas como filósofos, científicos, contando también los exiliados de la Alemania Nazi, buscaron refugio en Estados Unidos.

En los años 50 del siglo pasado, Estados Unidos se consolidó como la nación más próspera, económica, militar y políticamente, teniendo de contrapeso únicamente a la Unión Soviética. La posición dominante de los estadounidenses penetró en el campo artístico. El asilo a artistas e intelectuales refugiados dio frutos. Estas migraciones nutrieron de un perfil intelectual muy específico. Nueva York fue la nueva capital del arte.

Un nacionalismo triunfante y optimista cobijó a la sociedad nortemericana derivado del auge económico que vivía. Esta situación abrió la puerta para el nacimiento de nuevos paradigmas que ya no venían de las viejas escuelas europeas, sino que trataban de generar imágenes y símbolos del emergente imperio.

Se generaron movimientos artísticos que, con nuevos lenguajes, rompieron con la tradición europea. El detonador fue el expresionismo abstracto, que a partir del informalismo y la no figuración, buscaba una pintura pura, sublime e inmediata. Fuertemente influidos por el surrealismo (cuyos miembros como André Bretón, Salvador Dalí y Max Ernst, se resguardaron en Nueva York), los expresionistas abstractos utilizaban técnicas de pintura inmediata, espontánea, olvidando toda narrativa, llegando sólo a los campos de color. Jackson Pollock, Franz Kline, Mark Rothko, Willem DeKooning, Bernett Newman son los principales exponentes de este movimiento, que originó críticas y posiciones en contra. Arte Minimal, Action Painting, Performance Art, Pop Art, Fluxus, Arte Conceptual fueron algunos de los movimientos artísticos que se derivaron de la ideología del expresionismo abstracto.

Así, “Arte de Postguerra” se le llama al periodo de la historia del arte donde Estados Unidos se integró victorioso como el productor más avanzado y propositivo. Pero recordemos que este triunfo provino a partir de los horrores de una cruel guerra. Del surgimiento de las dos grandes potencias también se genera otra: la Guerra Fría.

Y el arte de esa época da cuenta críticamente de los bemoles de ese glorioso American Dream.


Nota: Curioso que las actuales administraciones norteamericanas olviden la fuerza de los migrantes como pilares fundamentales de su historia y economía.