Opinión

El año del centenario del Ejército

10 febrero 2014 4:48 Última actualización 16 agosto 2013 5:9

 
Juan Antonio García Villa
 
 
Muy pocos mexicanos saben que el año que corre, 2013, oficialmente fue declarado 'Año de la lealtad institucional y centenario del Ejército Mexicano'. Así quedó establecido mediante Acuerdo presidencial publicado en el Diario Oficial el pasado 15 de marzo. En esta virtud, toda correspondencia de las oficinas federales debe llevar al inicio de cuanta comunicación despechen, la leyenda que arriba se transcribe entrecomillada. En los considerandos de ese acuerdo se hace mención que mediante decreto dictado por la Legislatura de Coahuila el 19 de febrero de 1913, promulgado por el gobernador de ese estado Venustiano Carranza, fue desconocido el régimen usurpador de Victoriano Huerta y después disuelto el Ejército Federal que lo sostenía, lo que dio paso a la creación del actual Ejército Mexicano.
 
 
En consecuencia, en este 2013 se cumplen cien años de haberse organizado esa 'noble y valiosa institución militar, surgida del pueblo, e identificada con sus aspiraciones y dedicada a servirle'.
 
 

Aunque más de uno se pueda sorprender, quizá en ningún otro ámbito de la vida nacional ha tenido mayor eco esta declaración de 2013 como el Año del centenario y la lealtad institucional del Ejército Mexicano, que en el deportivo. Y concretamente en el beisbol.
En efecto, en la recién concluida temporada regular --pues ahora se está en los play offs-- de la Liga Mexicana de Beisbol, fueron numerosos los actos de reconocimiento al Ejército Mexicano. En los dieciséis estadios del circuito se le rindió tributo mediante anuncios escritos, a través del sonido local y en las transmisiones de radio y televisión de los juegos.
Además, en un buen número de choques de pelota estuvieron como invitados de honor y así fueron presentados al público, soldados y oficiales del Ejército. Tal vez lo más sobresaliente fue que en varias de sus series locales, los jugadores de todos los equipos utilizaron una vistosa casaca o camisola de diseño camuflado como parte de su uniforme de peloteros, en honor al Ejército.
 
 
Cabe señalar que lo realizado en 2013 por el beisbol mexicano ha sido justo agradecimiento de reciprocidad de este deporte al impulso que en el pasado recibió de las fuerzas armadas. Don Jorge de la Serna (qepd), en su interesante libro titulado Los años 20 ¡Qué beisbol! trae numerosas referencias a la magnífica relación que existió entre los militares y el rey de los deportes, apenas en la década siguiente a la de creación del actual Ejército. A manera de ejemplo van algunas citas:
 
 
“El domingo 24 de abril (de 1922) se formó una liga militar de beisbol con equipos de Justicia, Colegio Militar, Estado Mayor, Infantería y Aviación”, de la que resultó campeón el Estado Mayor “adjudicándose la Copa General Serrano, otorgada por el hombre fuerte de la Secretaría de Guerra y Marina” (págs. 46-47).
 
 

En otro pasaje del libro se lee: “era un hobbie, un gustazo de los militares mexicanos, costear de su propio peculio equipos de beisbol”. Menciona al efecto los equipos patrocinados por los generales Andrew Almazán, Gómez Velasco, Andrés Zarzosa y Donato Bravo Izquierdo. En fin, escribe don Jorge de la Serna: qué “tiempos aquellos señor don Simón. Los generales gustaban del beisbol. Gastaban su dinero en la creación equipos” (p. 72).