Opinión

“El año de las reformas”


 
El Pacto por México sí ha cumplido su función de “construir un espacio común para realizar los cambios que el país necesita y que ninguna fuerza política puede llevar a cabo por sí sola”.
 
De ese acuerdo político, suscrito el 2 de diciembre de 2012 por el presidente Enrique Peña con las dirigencias nacionales de PRI, PAN y PRD, emanaron una serie de iniciativas de reformas estructurales inéditas en el país, muchas de las cuales se han convertido en leyes que ya están vigentes.
 
 
Es el caso de las reformas constitucionales en materia educativa, y las de telecomunicaciones y competencia económica, aunque sus leyes secundarias no han sido emitidas ni estarán listas en el plazo legal previsto -9 de diciembre- para su expedición.
 
 
Destacan también las reformas en materia de transparencia, así como la hacendaria y la financiera, de reciente aprobación.
 
 
A ellas se suma la reforma laboral, aprobada en noviembre de 2012, para darle flexibilidad al mercado de trabajo.
 
Se rompe parálisis
 
 
Un progreso tan significativo en la agenda de cambios estructurales no había ocurrido en casi dos décadas, desde la primera mitad del gobierno de Ernesto Zedillo, cuando se hicieron las reformas de pensiones y electoral.
 
 
Dicho en otras palabras, se rompió con la virtual parálisis legislativa de los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón.
 
 
Están pendientes otras reformas importantes, como la político-electoral, que ayer aprobó el Senado de la República, y la energética, que no se presentó a través del Pacto, pero que es fundamental para que este mecanismo de concertación se mantenga vigente.
 
 
El desacuerdo del PRD con las supuestas negociaciones bilaterales entre el PRI y el PAN lo llevó a abandonar el Pacto, lo que no compromete la aprobación de ambas reformas, pese a su carácter constitucional.
 
Sin efecto “mágico”
 
Recientemente, el Fondo Monetario Internacional destacó que las reformas aprobadas en México durante este año proporcionarán, junto con otras que se debaten actualmente, un importante, aunque gradual, impulso al crecimiento de mediano plazo.
 
 
Son la base para que el país logre un crecimiento económico acelerado, sostenido y sustentable durante los próximos años y décadas, dijo por su parte Peña al calificar a 2013 como “el año de las reformas”.
 
 
Aun cuando las reformas impulsarán el crecimiento de la economía en el largo plazo, no tendrán “un efecto mágico”, como bien lo advirtió Luis Robles, presidente de BBVA Bancomer.
 
 
Mal arranque sexenal
 
 
Por lo pronto, en materia económica, el primer año de gobierno de Peña representará el peor arranque de un sexenio desde el de Fox en 2001.
 
 
Según la estimación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la expectativa del consenso en el mercado, en 2013 el PIB sólo crecerá 1.3 por ciento anual, en el mejor de los escenarios.
 
 
Será el menor dinamismo de la economía desde la crisis global de 2009.
 
 
No obstante, México cuenta con una plataforma de estabilidad para alcanzar mayores tasas de crecimiento.
 
De entrada, para el próximo año los analistas del sector privado encuestados por el Banco de México esperan una expansión del PIB de 3.3 por ciento.
 
 
Su expectativa está por debajo de la estimación con que se aprobó el paquete económico de 2014, de 3.9 por ciento.
 
Crecimiento de 4 por ciento, lejano
 
 
En cualquier caso, el mayor ritmo de crecimiento esperado considera el fortalecimiento de las condiciones internas y el impulso proveniente de las reformas aprobadas.
 
 
Aun así, difícilmente se puede esperar que durante el próximo año, e incluso los siguientes, la economía mexicana crezca por arriba de 4 por ciento.
 
 
Ese nivel de crecimiento no sólo es insatisfactorio sino insuficiente para aumentar el bienestar de la población y abatir la pobreza de manera acelerada y sostenible.
 
 
Para avanzar en esa dirección, es imprescindible crecer por arriba de 5 por ciento en el mediano plazo, lo que precisa de instrumentar adecuadamente las reformas ya aprobadas y procesar las pendientes.
 
 
Twitter: @VictorPiz