Opinión

El amigo de Trump

 
1
 

 

 [Reuters] La fecha hebrea de la independencia de Israel corresponde al 15 y 16 de abril en el calendario de Occidente. 

La coalición conservadora que llevó a Trump a la presidencia de Estados Unidos estuvo conformada principalmente por población blanca de zonas rurales y pequeñas ciudades del centro de la Unión Americana, fascinada con la figura del multimillonario carismático, cuestionador agresivo del sistema y de todo aquello que representara una visión liberal, abierta, plural e integradora de la sociedad norteamericana. Los 'olvidados de la globalización', poseedores de una educación limitada, y esperanzados en hacer regresar la rueda de la historia a los tiempos previos a la Segunda Guerra Mundial, lograron derrotar a esa mayoría pasiva incapaz de defender lo conseguido a lo largo de décadas.

Pero la realidad es más terca que la estupidez del aspirante a dictador. Las medidas ejecutivas tomadas por Trump en los primeros días de su administración chocaron con la imposibilidad práctica de aplicarlas en el día a día. Desde el tema del muro y los impuestos a México, pasando por nombramientos absurdos en el área de la seguridad nacional, para llegar a la prohibición y anulación de visados para ciudadanos provenientes de países musulmanes, de donde por cierto no han ingresado terroristas a territorio norteamericano. Esto ha generado un fenómeno de aislamiento de Estados Unidos ante el mundo en unos cuantos días del nuevo gobierno.

La búsqueda de aliados por parte de Trump ha sido infructuosa. La primer ministro británica Theresa May regresó a su país con vagas promesas de un acuerdo comercial, y la necesidad de desmarcarse del presidente en los temas de migración y relaciones con otros países. El incidente con México se vio agravado por el distanciamiento con la Unión Europea y la limitada información que sobre el diálogo con Putin se dio la semana pasada, y eso sin mencionar a China, donde el tema de las amenazas militares podría adquirir un tono mayor dada la estrategia de vendedor bravucón de Trump.

De un plumazo Estados Unidos ha dejado de ser el líder mundial, para convertirse en un poder temible por la agresividad de su gobernante, pero despreciable por la irresponsabilidad e ignorancia de un gobierno incapaz de entender lo que representa dirigir a la principal potencia del planeta, y lo que esto implica en el corto y mediano plazos. Hasta ahora su único y triste aliado incondicional ha sido el gobierno de Binyamin Netanyahu en Israel. Hombre similar a Trump, aunque con mayor preparación intelectual, Netanyahu ha pasado por un proceso de deterioro propio de aquellos que habiendo estando largo tiempo en el poder en una democracia, están inmersos en escándalos de corrupción y abuso de poder, y como el mismo Trump, hundido en un enfermizo narcisismo que puede llevar a su país al abismo y la destrucción.

Este es el amigo de Trump, enemigo de los medios de comunicación a los que trata de corromper y si no destruir como el propio gobernante norteamericano. Justifica Netanyahu su apoyo a Trump y al muro bajo el argumento de que lo único que está en disputa es quién lo va a pagar. Mentiroso como Trump, Netanyahu pretende minimizar su aberrante tuit, desconociendo la postura de rechazo absoluto del gobierno mexicano a la construcción misma de una inoperante e inútil muralla, más allá de la estupidez del pago por ella.

Hasta hace un par de semanas, el mundo giraba en torno a la única superpotencia mundial. Hoy, este poder se ha aislado al grado de tener únicamente a un mediocre primer ministro como aliado. China, Japón, la Unión Europea, y hasta Rusia buscan hoy ocupar el vacío que Trump está dejando con las consecuencias impredecibles que este complejo y difícil proceso puede producir. Son tiempos de temor e incertidumbre.

Twitter: @ezshabot

También te puede interesar:
¿Cómo negociar?
Nueva época
Videgaray y Trump