Opinión

El altamente volátil
inicio del año

El año inició altamente volátil en los mercados financieros internacionales. ¿Qué está causando este episodio de alta volatilidad? En mi opinión, son dos factores coyunturales: (1) la incertidumbre sobre el nivel al que se estabilizarán los precios del petróleo y el impacto que tendrán en la economía global y (2) las dudas que existen sobre el momento y la magnitud en la que el Banco de la Reserva Federal (Fed) lleve a cabo su ciclo de alza de tasa de interés y por el contrario, las acciones que podría llevar a cabo el Banco Central Europeo (BCE).

Estos dos factores se encuentran adicionalmente “contaminados” por la plétora de eventos geopolíticos que se han ido sumando en los últimos años, en donde sobresalen la renovada crisis política en Grecia y las acciones del Estado Islámico y del Levante (ISIS, ISOL o simplemente IS, por sus siglas en inglés). La complejidad que genera el empate de estos eventos está provocando este episodio de alta volatilidad, de los que hablamos cada vez con más frecuencia.

(1) Precios del petróleo. Existen grandes dudas entre los inversionistas globales sobre cuál va a ser el impacto final de los bajos precios del petróleo. Por el lado positivo, se especula que éstos van a favorecer el el consumo privado en los países en donde se ve reflejado que los precios del petróleo han venido acompañados de disminuciones significativas en los de las gasolinas, del gas y de la energía eléctrica, como es el caso de Estados Unidos. No obstante, por el lado negativo los participantes de los mercados financieros internacionales están muy preocupados de que esta baja en los precios del crudo provoquen que tanto algunos países productores (y exportadores netos de esta materia prima), así como algunas empresas petroleras que se endeudaron cuando los precios del crudo estaban por arriba de 100 dólares por barril, ahora no puedan pagar en tiempo y forma sus obligaciones. La posibilidad de impago por parte de gobiernos o empresas podría detonar un estrés financiero importante, particularmente con los bancos que tienen mucha exposición a este sector. Hoy por hoy no se tiene idea de cuál de estos dos impactos va a dominar.

(2) La Fed y el BCE. El consenso de mercado respecto a cuándo será la “fecha fatal” en la que la Fed inicie un ciclo restrictivo de política monetaria es junio de este año. Juzgando por los datos que se han publicado de la economía de Estados Unidos en los últimos meses, el crecimiento de este país va “viento en popa”. Sin embargo, las diferentes medidas de inflación y de expectativas de inflación se encuentran muy por debajo del objetivo de la Fed, de 2.0 por ciento. Adicionalmente, con la disminución relevante en los precios de las gasolinas, es probable que la inflación no sólo no suba, sino que baje más.

Entonces surge la pregunta sobre ¿por qué un Banco Central como el estadounidense (Fed) tendría que subir la tasa de referencia si no hay inflación? El tema aquí, desde mi punto de vista, es que los miembros del Comité de Operaciones de Mercado Abierto de la Fed (FOMC) desean “normalizar” la política monetaria lo antes posible, no restringirla. Es decir, para ellos parece ser que “sacar” la tasa de referencia (Federal Funds) de niveles cercanos al cero por ciento no sería restringir la política monetaria (i.e. no tendría un impacto significativo en la economía), sino “normalizarla” para que si en el futuro emerge la inflación, el FOMC pueda estar listo para atajarla con un nivel de tasa más cercano al nivel de “neutralidad”, que los mismos miembros del FOMC estiman alrededor de 3.75 por ciento. En contraste con la Fed, es muy probable que el BCE anuncie un programa de estímulo monetario en las próximas semanas, lo que en mi opinión ayudaría a los mercados emergentes a mitigar los posibles impactos negativos de un alza de tasas de la Fed. La incertidumbre sin embargo emana de que no se tiene la certeza de que el BCE lo va a instrumentar y con qué monto.

Hacia delante nos espera alta volatilidad en los mercados financieros globales, en mi opinión, al menos hasta que la Reserva Federal inicie su ciclo de política monetaria restrictiva, que probablemente ocurra en junio de este año.

* El autor es director general de Análisis Económico de Grupo Financiero Banorte. Las opiniones que se expresan en el artículo no necesariamente coinciden con las del Grupo Financiero Banorte, por lo que son responsabilidad absoluta del autor.

Twitter: @G_Casillas