Opinión

El 13M no se olvida


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Hocicudo

Marzo 13, domingo: por muchas razones una fecha clave para la tauromaquia mundial. En Valencia, España, se han reunido más de 40 mil personas para manifestarse pacíficamente a favor del derecho que tenemos los aficionados a los toros en el mundo a que se respete esta tradición, nuestra cultura y nuestra forma de entender la vida a través de los valores de la tauromaquia.

Unión es lo que ha faltado siempre a lo largo de la historia en la fiesta de los toros. Pequeños cotos de poder han movido la fiesta desde sus entrañas, un negocio con reglas propias, con reglas no escritas y con valores entendidos dentro de los profesionales y los despachos. Al contar durante años con el beneplácito de la afición asistiendo a las plazas de toros, las cosas no se supieron prever.

El problema inicia con los ataques por parte de los antitaurinos, al principio desdeñados con tal soberbia por el medio taurino, que hoy en día nos arrepentimos de no haber actuado a tiempo. Los antitaurinos forman una estructura financiada con recursos que no se sabe bien de dónde provienen, abanderados por un argentino que se dice es la cabeza de este movimiento y que han logrado infiltrar en la comunidad política de los países con tradición taurina, salvo Francia, que ha puesto ejemplo desde años en la forma de organizar, promover y proteger los festejos taurinos; el resto de los países se ha visto sorprendido por constantes ataques en todos los frentes por parte de políticos oportunistas, que claramente desconocen a fondo la cultura taurina, a su gente, sus cifras y sus valores; ellos lo único que quieren es lograr prohibir los festejos, sin dimensionar el perjuicio a cientos de miles de personas que amamos esta manera de vivir. Así de corta es su visión política. Me refiero tanto a políticos españoles como colombianos, ecuatorianos, venezolanos, peruanos, y cómo dejar fuera esta estirpe pluricolorida de políticos mexicanos que parecen tomar su oficio como una mera actividad para no quedar fuera de un sistema al que la sociedad detesta; estamos hartos de sus formas, sus recursos, su fuero y su poco amor a México. Que los hay valiosos, sin duda, y no sólo valiosos, sino preparados, capaces y que dedican su vida a trabajar por México. El resto es de una pobreza cultural e intelectual vergonzosa, quieren proteger al toro exterminándolo.

Valencia ha puesto el ejemplo; creo que abril, dentro de la Feria de San Marcos en Aguascalientes, es una fecha ideal para hacer lo propio en México y demostrar a los políticos nacionales quiénes y cuántos somos.

La tauromaquia no es un problema en México, es una de sus más ricas y añejadas tradiciones que nos da como país identidad propia, te gusten o no los festejos. No perdamos uno de los valores más grandes que tenemos como mexicanos, el respeto a nuestros semejantes. Con estos intentos de prohibición se están pisoteando años de luchas civiles y sociales. ¿Quién es quién para prohibir una manifestación cultural arraigada en nuestro México?

Taurinos, vamos a demostrarle a los políticos cuántos votos representamos, es como nos ven ellos, no ven más allá.

El mismo día, pero en la Plaza Nuevo Progreso, de la ciudad de Guadalajara, la fiesta de los toros reivindicó uno de sus valores más fuertes, el indulto, premio al toro cuyas virtudes le otorgan la posibilidad de regresar al campo como semental. “Hocicudo”, de la ganadería de Los Encinos, irrumpió al ruedo imponente, con 580 kilogramos, de belleza y poderío arrogante, salió a defender su estirpe y su razón de ser, entregó su vida al arte, peleó de frente y con bravura; se encontró a un hombre, un artista también dispuesto a entregar su vida si fuese necesario para defender su vocación; juntos crearon una obra de arte sublime, bella y emocionante, donde la muerte y el peligro inmenso del arte de torear parecían desvanecerse ante la embriagante belleza del toreo, la estética de dos cuerpos fundidos en un sentimiento; la bravura y el poder al servicio del arte. Juan Pablo Sánchez y “Hocicudo” defendieron la fiesta desde lo más íntimo de la tauromaquia, el toreo.

Cuarenta mil personas en Valencia, más un torero y un toro bravo en Guadalajara, han hecho que el 13M sea una fecha de reivindicación del arte de la tauromaquia a nivel mundial, defendámosla y hagamos que se respete nuestro derecho fundamental de acceso a la cultura y a nuestra forma de entender la vida. El momento es hoy.

Twitter: @rafaelcue

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