Opinión

Efecto + acciones del sismo

12 octubre 2017 5:0
 
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sismo

Este martes se cumplieron 3 semanas del sismo de 7.1 grados del pasado 19 de septiembre. El rescate humano concluyó, se levantaron escombros de los edificios colapsados, avanza la revisión estructural aunque unos 3,000 inmuebles afectados serán demolidos y los daños siguen cercanos a los 11 mil inmuebles.

Sin embargo, pese a las brigadas de autoridades, iniciativa privada, organizaciones civiles y los ciudadanos de a pie Ciudad de México (CDMX) es evidente a fuerza por apresurar el regreso a lo cotidiano, levantar los escombros y dar continuidad a la evolución del mercado.

Esa es una oportunidad de ver hacia adelante, pero también un riesgo:

el de no analizar a fondo qué hay por corregir de la política de desarrollo urbano, analizar a fondo el reglamento de construcción, las normas y sobre todo determinar dónde crecer a partir de estudios de fondo compartidos por especialistas como la relevante zona de transición.

Prueba de esa sensación son el programa de apoyos del gobierno de la CDMX y el que presentaron la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), ONU-Hábitat, el INAI, Convives, la Red Autoproducción y el CIDE, en torno al Censo de viviendas y las acciones empleadas para la reconstrucción.

Incluso lo es la evaluación que hizo a 51 edificios colapsados la Comisión de Vivienda de la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México, que preside Dunia Ludlow Deloya. Su equipo planteó hipótesis vinculadas con la mala calidad de los materiales considerados en la norma.

Está claro que si bien la ciudad no puede dejar de crecer, tampoco lo puede hacer de la misma forma, es claro que existe una zona de riesgo y las políticas públicas deben estar acompañadas de una nueva relación con legisladores y la sociedad, más allá de la forma en que se ha abusado en el pasado por intereses de grupos políticos.

La relación entre la industria del real estate y su política requiere ser construida a partir de un nuevo eje que guíe su desarrollo en los próximos años, sin polarizaciones.

La voluntad manifiesta en las calles instantes después del sismo evidenció lo avanzado por protección civil, pero también el requerimiento de contar con una población organizada.

La nueva era y políticas urbanas, deberían incluir como en la academia se ha dicho atendiendo el desarrollo de ciudades que desconcentre la atención sobre la megalópolis.

Sin eso, la fuerza del mercado seguirá su inercia. Ya se observó en lo compartido por buscadores y bolsas inmobiliarias en internet: reacciones inmediatas del mercado de rentas en las delegaciones Cuauhtémoc, Benito Juárez, Coyoacán, Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Tlalpan y Xochimilco con alzas, al igual que la caída en la dinámica de algunas colonias afectadas como Condesa, Roma Sur y Norte, Obrera, Santa María La Ribera y Centro.

Corporativo Vesta es WELL

La desarrolladora industrial Vesta, obtuvo la primera categoría gold de la certificación WELL en sus oficinas corporativas en la Ciudad de México.

La categoría otorgada por el International WELL Building Standard mide conceptos de salud y bienestar ligados a criterios como aire, agua, nutrición, luz, fitness, confort y mente.

Además de evaluar estos criterios se consideraron las medidas adoptadas en sus oficinas en torno a su ubicación. Localizadas en Arcos Bosques y con espacios diseñados por su socio estratégico Ware Malcomb, generaron una correcta movilidad al 60% de su personal que vive en colonias aledañas.

Correo: colguin70@gmail.com

Twitter: @claudiaolguinmx

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