Opinión

Educación económica frena populismo

El gran peligro de las sociedades democráticas son las promesas mentirosas de los candidatos que compiten en procesos electorales, tomadas como ciertas por un gran número de electores debido a su analfabetismo económico.

La ignorancia de los electores sobre los verdaderos efectos de las políticas económicas públicas que prometen bajar precios o subir salarios por decreto, los lleva a aceptarlas sin saber que a mediano y largo plazo tendrán efectos contrarios.

El mito de que por la vía de un mayor gasto gubernamental se incentivará el crecimiento y el empleo, lleva a que gobernantes justifiquen aumentos de sus gastos que a la corta o a la larga causan déficits y deudas que generan inflaciones, devaluaciones, desempleo y recesiones.

Los que saben se aprovechan de los que no saben, pero los más peligrosos son los que creen que saben y lo que saben son falacias que les enseñaron en las clases de economía.

Para reducir la pobreza, el desempleo y la desigualdad en los hechos y no solo en los dichos, es indispensable que en una forma sencilla, sin tecnicismos, se difunda una verdadera educación económica, libre de demagogia, ideologías e intereses partidistas de corto plazo.

En el libro Políticas económicas me propuse transmitir conocimientos sobre las leyes económicas y las consecuencias de no respetarlas. Planteo las alternativas de las Políticas económicas y sus resultados a corto y largo plazo: presupuesto balanceado o con déficit, creación o distribución de riqueza, libre comercio o proteccionismo, incentivar producción o gasto, rigidez o flexibilidad laboral, impuestos altos o bajos, al consumo o al ingreso, progresivos o proporcionales, libertad o control de cambios, libertad o control de precios, empresas privadas o estatales. Si equivocamos el camino en las políticas económicas se agrandarán los problemas socioeconómicos en lugar de solucionarse.

Si no queremos políticos irresponsables, populistas, que se aprovechen de la ignorancia de los ciudadanos y ganen elecciones con políticas económicas empobrecedoras, la mejor forma de evitarlo es la educación económica.