Van a 'evangelizar' a cuatro millones de vehículos
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Van a 'evangelizar' a cuatro millones de vehículos

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Van a 'evangelizar' a cuatro millones de vehículos

12/03/2018
Actualización 12/03/2018 - 13:28

El gas natural comprimido es un combustible para uso vehicular (GNV) hoy sensiblemente más económico y sobre todo mucho más limpio que las gasolinas o el diésel. Tiene muchas ventajas sobre los carburantes tradicionales y en el caso de México tiene mucho, mucho, mucho terreno sobre el cual crecer. Tanto que el ecosistema relacionado con el GNV ha decidido iniciar una estrategia para ir por cuatro millones de vehículos en los siguientes 10 años.

Aún si lo logran, México estará por detrás de Colombia, Perú, Brasil, Argentina e incluso Bolivia en el aprovechamiento del GNV.

El ecosistema empresarial mexicano en la materia está constituido hoy por no más de 135 empresas y más de 90 por ciento en el complejo de tamaños pequeños y medianos. Sus entrañas son Pymes por excelencia. Si llegaran a influir en 10 por ciento del parque vehicular del país para los siguientes 10 años, como son sus metas, cuatro millones de autos estarán cargando GNV en lugar de gasolinas o diésel, en lugar de los simbólicos 15-18 mil vehículos. Habrán sido 'evangelizados'.

Y si los planes y las metas se cumplen, no podrán existir menos de tres mil empresas en lugar de las 135 que hoy se contabilizan. Pero para llegar a los números finales habrá que trabajar mucho.

Atomizado el complejo empresarial que se relaciona con esta materia, y con subejercicio, las empresas más fuertes de este sector han decidido emprender una estrategia de información para hacer que haya suficiente conocimiento en la materia, para que las inversiones crezcan exponencialmente, haya más particulares que conviertan sus vehículos al uso del GNV y el mercado crezca como ha conseguido crecer en otros países incluso con desarrollo económico inferior al nuestro.

En el transcurrir de los siguientes 10 años el mercado mexicano relacionado con el gas natural comprimido debiera ser un generoso pastel de 30 mil mdd.

En México su uso, por lo que se puede deducir de las cifras anteriores, está muy por detrás de lo que pudiera expresarse.

En Argentina, por ejemplo, hay más de dos millones de vehículos que aprovechan el gas natural (comprimido) vehicular, al igual que en Brasil. En Colombia son un aproximado de 750 mil y en Bolivia 150 mil. En México no rebasan los 15 mil. Potencialmente hablando, México pudiera hacer la conversión del recursos energético en 37 millones 985 mil vehículos.

El asunto tiene mucha lógica tomando en cuenta el diferencial de precios. Al 18 de febrero anterior el precio del GNV por litro es de 7.99, 56 por ciento más barato que la gasolina magna, 52 por ciento menor que el precio del diésel y 29 por ciento menor que el gas licuado de petróleo.

Tendencias históricas señalan que México tiene un potencial de gas natural comprimido muy alto, que contrasta radicalmente con la creciente dependencia pertinaz de los carburantes importados, al extremo que siete de cada 10 litros de gasolinas consumidos en territorio nacional son importados y pagados en dólares.

Los promotores de su uso, entre los cuales destaca E3, de origen norteamericana, con más de 30 años de experiencia en el mercado en la aplicación, proveduría y asesoría de grandes proyectos que requieren el uso del gas natural, hablan de planes que ofrecerían como resultado una multiplicación de beneficios para consumidores finales, proveedores y generadores de las empresas.

Señalan planes de financiamiento que permitirán basarse en los ahorros para soportar los costos de conversión de los vehículos. Un vehículo puede demandar entre 24 y 35 mil pesos para 'convertirse'. Pero por cada vez que gaste el equivalente a mil pesos, como si cargara gasolina, el costo con gas natural será de poco menos de la mitad y parte del ahorro será aplicado para el pago del financiamiento del proceso de conversión.

Pagará en ese abastecimiento su carga de GNV más un tanto para el pago del financiamiento. Ni aún con estas dos obligaciones, la factura será igual a lo que venía gastando en gasolina.

Suena interesante.

Además, juega a favor del proceso el que la autoridad reconoce ventajas a los autos convertidos a GNV con lo que el asunto adquiere otras tonalidades.

Para abril, durante un evento de alcances internacionales, el Altfuels México, los miembros del ecosistema empresarial de GN comprimido habrán de dar a conocer también una organización que constituya su columna vertebral del crecimiento en México, donde juegan otras ramas industriales que pueden aprovechar el gas natural comprimido, motivo de alguna otra columna.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.