Encuestas, ciencias del comportamiento y servicios públicos
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Encuestas, ciencias del comportamiento y servicios públicos

COMPARTIR

···

Encuestas, ciencias del comportamiento y servicios públicos

04/10/2018

‘Ponerle número a la casa’ a partir de encuestas probabilísticas, bien diseñadas y levantadas, es sin duda esencial para identificar las graves insuficiencias que tenemos como sociedad, pero dice muy poco de las causas de esas insuficiencias y por ello la importancia de combinar las encuestas con otros instrumentos. Así lo han entendido en la Conapred al estudiar el fenómeno de la discriminación.

Por un lado, en forma conjunta con el INEGI se realizó la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADID) y por el otro, se llevó a cabo un estudio con el Laboratorio Nacional de Políticas Públicas del CIDE para analizar la discriminación en la prestación de servicios públicos de salud utilizando ciencias del comportamiento.

La ENADID capta actitudes, prejuicios y opiniones hacia distintos grupos de la población discriminados por diversos motivos. De acuerdo con los resultados de la encuesta, el 20.2% (uno de cada cinco) de la población de 18 años y más declaró haber sido discriminada en el último año por alguna característica o condición personal; los motivos de discriminación que destacan son: la forma de vestir o el arreglo personal, el peso o estatura, las creencias religiosas y la edad.

La Encuesta también identifica la desigualdad que enfrenta en la atención de sus derechos la población indígena, con discapacidad, diversidad religiosa, niñas y niños, mujeres, personas mayores, adolescentes y jóvenes. De los resultados se desprende que 23.3% de la población de 18 años y más considera que en los últimos cinco años se le negó injustificadamente algún derecho. Los derechos que tuvieron mayor mención como negados fueron: la atención médica o medicamentos, recibir apoyos de programas sociales (becas, Prospera, etcétera) y la atención en oficinas de gobierno.

Del total de derechos denegados, los servicios médicos ocupan el lugar más relevante; entre la población indígena representan el 51.2%, el 43.9% entre los discapacitados, por diversidad religiosa 38%, mayores de 60 años 38.5%, y 39.4% en el caso de las mujeres.

La Encuesta es valiosa porque permite identificar el porcentaje y características de los usuarios que señalan que se les negó el servicio, que es uno de los tipos de percepción de discriminación, junto con el trato irrespetuoso o no cordial, el trato no igualitario o el trato preferencial por motivos socioeconómicos.

Sin embargo, como fue mencionado al inicio de este artículo, la ENADID resulta más relevante cuando se combina con el análisis de las ciencias del comportamiento, que buscan estudiar la discriminación a partir de nuevos hallazgos, sesgos inconscientes, normas sociales o factores del contexto; complementando así las perspectivas tradicionales de la discriminación basadas en ignorancia, racismo o incentivos económicos.

En el estudio se identificaron diversos procesos que a primera vista pueden parecer eficientes, pero que generan efectos negativos para algunos grupos de la población y se propusieron diversas intervenciones basadas en ciencias del comportamiento, para prevenir y reducir la discriminación en la prestación de servicios públicos de salud.

Entre otros, se identificó que limitar el tiempo de las consultas genera efectos no neutrales en determinados grupos de la población que requieren mayor tiempo de atención por sus propias características, tal es el caso de personas adultas mayores, con alguna discapacidad o con alguna condición de salud; es decir, el diseño del proceso no se adapta a sus necesidades específicas y no permite brindar el mismo nivel de asistencia médica que al resto de las personas usuarias.

Algo similar sucede con las citas médicas programadas por Internet, que pueden ser también complejas o inaccesibles para determinados grupos de la población. Desde el enfoque de las ciencias del comportamiento algunos procesos de automatización derivan en discriminación inconsciente.

También se identificó que la falta de información sobre los parámetros que tiene el personal médico para otorgar licencias médicas generan confusión entre las personas usuarias y percepción de que el personal médico utiliza criterios discrecionales, arbitrarios y discriminatorios al otorgarlas.

En síntesis, la combinación de información cuantitativa proveniente de encuestas o registros administrativos e información cualitativa proveniente de estudios de ciencias del comportamiento, se convierten en instrumentos muy poderosos para el diseño de intervenciones que mejoren la prestación de servicios públicos.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.