Opinión

Economía cambiante

     
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Los servicios de traducción están mostrando un avance capaz de traducir conversaciones en tiempo real. (NYT)

Como usted sabe, se publicó el comportamiento del PIB en el primer trimestre del año y resultó mucho mejor de lo esperado. Crecimos 2.6 por ciento, que no está nada mal comparado con el crecimiento de buena parte del mundo. Y como el dato sorprendió, pues ya empezaron a moverse las expectativas en sentido contrario de aquel al que nos acostumbramos durante los últimos años: todo mundo espera ahora un crecimiento mayor para 2017. Nada del otro mundo, pero más alrededor de 2.0 por ciento que de 1.5 por ciento. Ya iremos viendo.

Lo que me gustaría compartir con usted es cómo ha cambiado la economía mexicana, en una primera vista, durante lo que llevamos del siglo. Para eso comparo este primer trimestre de 2017 con el primero de 2000, y encuentro que nos hemos convertido en un país menos dedicado a la agricultura y la industria. O visto al revés, lo que crece es el sector terciario: los servicios. Esto es algo esperado, pero muchas personas siguen pensando en el crecimiento como algo asociado a lo material: granos, frutos, carne, autos, televisiones, casas. En realidad, lo que más crece en el mundo, especialmente en las últimas décadas, son los servicios. Y acá también.

Y la diferencia no es menor. Los servicios ocupan hoy 7.3 puntos más en la generación de valor agregado de lo que representaban en 2000. Ya superamos los 64 puntos del PIB en este renglón. Ese crecimiento va más contra la industria, que se achica en 6.8 puntos, que contra el campo, que pierde nada más medio punto. Hoy la industria representa poco menos de 33 puntos del PIB, y a inicios del siglo casi llegaba a 40. El campo ya se acerca a 3.0 por ciento del PIB, a pesar del increíble éxito de los últimos años.

Dentro de la industria, caen casi todas las actividades, menos electricidad, gas y agua, que crece casi un punto, para ubicarse ahora en 2.3 por ciento del PIB. La minería pierde cuatro puntos (pasa de 10 a seis), las manufacturas casi dos (de 19 a 17) y la construcción poco más de uno (de 8.5 a siete).

El crecimiento ocurre en los servicios, decíamos, pero especialmente en tres de ellos: servicios financieros, que crecen 3.6 puntos y pasa de dos a 5.5; información, que crece casi tres y pasa de uno a cuatro, y comercio, que pasa de 13.5 a 16 y ya es casi del tamaño de las manufacturas. Los servicios inmobiliarios también crecen poco más de un punto y llegan ya a 12.6 por ciento del PIB.

Todos los demás servicios se contraen y eso sí es un tema relevante. El gobierno es hoy un punto más pequeño que en 2000 (a pesar de tantas quejas acerca del gasto), y los servicios educativos han caído casi en la misma proporción. Ambos estaban alrededor de 4.5 por ciento del PIB, y ahora apenas libran 3.5 por ciento. También se ha reducido turismo, que aunque ha crecido en los últimos años lo ha hecho menos que el PIB, especialmente cuando se consideran los primeros ocho años del siglo, en los que se mantuvo estancada esta actividad. Todos los demás servicios, prácticamente estancados.

Creo que esta información debería ser útil para entender cómo es que México podría crecer más rápido. Aunque es indudable la importancia del campo y la industria, particularmente notoria en el comercio exterior, la mayor parte de la economía depende hoy de los servicios. Los que crecen son primordialmente los llamados 'de alto contenido informático', aunque buena parte del comercio no cae ahí. Los que no crecen son los que más empleo consumen: turismo, gobierno, educación, salud, servicios de apoyo. Para ir pensando.

Profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter:
@macariomx

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