Opinión

Échale a tu casa: 15 años sembrando hogares

Hay un esfuerzo Pyme mexicano digno de aplauso que siembra hogares donde hoy hay espacios “habitacionales” que ayudan a mantener una baja autoestima en las familias de pocos ingresos en el país.

En una nación que tiene un déficit de vivienda de 9 millones de hogares, y de ellos en 6 millones de los casos ni siquiera son familias dignas de confianza crediticia, la iniciativa de ¡Échale! aporta no sólo tabique y mezcla, sino toda una carretada de autoestima a las familias que luego de no tener nada, cuentan con una vivienda con lo básico para volver a confiar en el futuro.

Es un programa que no llega a levantar proyectos; los operadores acuden a donde las comunidades les llaman.

En 15 años esta iniciativa, que inició como una ONG para luego cambiar de razón social,  ha sido capaz de articular esfuerzos para que 30 mil familias mexicanas autoconstruyan y autoproduzcan su hogar y 150 mil familias más tengan la posibilidad de mejorar la infraestructura en el hogar con que ya cuentan.

Es decir que por cada hogar hay por lo menos cinco mejoramientos a vivienda, que son obras que ayudan a ampliar o a hacer más sólida la vivienda ya existente.

Los impulsores de esta iniciativa se encuentran presentes en 22 estados del país. De la mano de quien conduce la inicativa, Francesco Piazzesi ahora atienden las solicitudes que procuran que ¡Échale! llegue a otros territorios.

Esta iniciativa consiste en apoyar a comunidades en donde se demanda vivienda digna. Esta vivienda se levanta desde la cimentación hasta el techo en tres, máximo cuatro semanas, con el trabajo de la comunidad debidamente capacitada con anterioridad a la iniciativa de autoconstrucción y autoproducción de la vivienda.

Se trata de una vivienda con un área común y dos habitaciones para dormir y con un baño. El ahorro necesario para iniciar el esfuerzo es del 10 por ciento del costo total estimado en 160 mil pesos más el terreno sobre donde se recibirá la vivienda.

Tienen acceso a este programa que es receptor de una partida de subsidio, aquella familia que tenga ingresos mensuales inferiores a los cinco salarios mínimos.

Y la demanda de este programa es cada día más alta. En Quintana Roo colocaron una casa muestra y en pocas semanas se han reunido más de 3 mil 500 solicitudes.

El concepto se ha exportado ya hacia Colombia y de ahí se podrá implementar en varios países más de la América Latina y posiblemente otras partes del mundo.

En China ya se intentó pero las peculiaridades de aquella nación, entre las que tiene que mencionarse el tipo de gobierno, hizo poco exitoso el primer intento de exportar el modelo.

No obstante, países de medio oriente han mostrado interés en que Échale llegue a sus territorios.

En una cultura como la nuestra, en donde tener tres tabiques uno sobre otro y un techo que cubra a la familia de la lluvia es la consecución del sueño dorado de todo jefe de familia, la iniciativa de ¡Échale! es todo para poder morir tranquilos.

El reto en el mundo es mayor, con un déficit de hasta un billón de viviendas.

Para comunicarse con esta iniciativa a su sitio www.echale.com.mx

Correo: direccion@universopyme.com.mx