Opinión

Ebrard cada vez más cerca
de Movimiento Ciudadano

Anote la fecha: el 20 de julio de 2014 podría marcar el rompimiento definitivo de Marcelo Ebrard Casaubón con el tercer partido político en su vida, el PRD. Aunque en realidad han sido cuatro, porque fue diputado federal por el Partido Verde Ecologista de México, pero nunca se afilió a él.

No hay que olvidar que primero formó parte de las filas del salinismo en el Partido Revolucionario Institucional, a finales de los años 80. Cuando Carlos Salinas de Gortari decide que su candidato presidencial sería Luis Donaldo Colosio, Ebrard, de la mano de su jefe Manuel Camacho Solís, deja el PRI y funda el Partido de Centro Democrático, que apenas sobreviviría un par de años.

En el año 2000, declinó su candidatura a jefe de Gobierno del Distrito Federal por el Partido del Centro Democrático en favor de Andrés Manuel López Obrador y saltó a las filas del PRD. Ya como perredista, Ebrard gobernó la ciudad de México y llegó a la cúspide de su carrera política. Era el candidato natural a la Presidencia de la República pero, otra vez, se hizo a un lado para dejar pasar a López Obrador.

Para entonces eran notorias y profundas sus diferencias con la actual dirigencia del PRD. Su arrogancia natural lo hizo menospreciar y traicionar a los Chuchos, quienes le guardaron la afrenta. Ya una vez sin cargo público, ni presupuesto, ni medios de comunicación a su disposición, Ebrard planeó hacerse del control del PRD como su tabla de salvación política, pero era demasiado tarde. Se peleó o traicionó a todos los que se pudo, y eso en política y en la vida misma, se paga caro.

Sin embargo, la fortuna es generosa con Ebrard y le ofrece otro salvavidas político en el peor momento. Hoy, su descrédito por el fiasco de la Línea 12 del Metro es mayúsculo, pero coincide con la urgencia del partido Movimiento Ciudadano que tiene encendidas las alarmas en busca de una figura que los abandere en las próximas elecciones, luego de que Andrés Manuel López Obrador lo usara y lo botara como quien tira un pañuelo desechable sucio a la basura.

La cercanía de Ebrard con Movimiento Ciudadano es conocida públicamente, pero ayer fue la estrella de su Segunda Convención Nacional Democrática. Ahí aprovechó el micrófono para criticar sin piedad al PRD, quien, aseguró, pagará en las elecciones de 2015 el haberse ligado con el gobierno y haberse alejado de sus principios esenciales.

“Nunca antes como hoy se requiere, para el elector, para los ciudadanos, quién les represente como oposición. Justo en esa coyuntura histórica, el PRD decide convertirse, o casi, en coaligado del gobierno federal. Lo van a pagar en 2015, no hay de otra, los ciudadanos lo van a manifestar.

Parece que la salida de Ebrard del PRD es cuestión de tiempo.