Opinión

Duelo de egos: diputados vs. senadores


 
 
Las cámaras de Diputados y de Senadores se encuentran en medio de un duelo de egos que amenaza con detener reformas consideradas por el Ejecutivo como 'prioritarias'.
 
Aunque de cuando en cuando se daban este tipo de enfrentamientos, en el actual periodo ordinario se exacerbó cuando desde el Senado los diputados fueron fuertemente cuestionados por el dictamen que hicieron a la reforma en materia de telecomunicaciones.
 
Si usted recurre a la hemeroteca reciente, podrá releer los adjetivos que le endilgó a los diputados el senador Javier Lozano Alarcón, presidente de la Comisión de Comunicaciones de la Cámara alta, a quienes acusó de desconocer 'la técnica legislativa' y de haber incurrido en errores de primaria a la hora de la redacción del dictamen.
 
En represalia, los diputados se negaron, en principio, a recibir la minuta de reforma en materia de disciplina hacendaria en los estados, impulsada y aprobada desde la Cámara de Senadores.
 
El pretexto fue que, constitucionalmente, los senadores no tienen atribuciones para legislar en materia de empréstitos de los estados; la Mesa Directiva decidió recibir el documento pero no le ha dado ningún trámite legislativo, es decir, está prácticamente congelada a la espera de un acuerdo político que salve las diferencias de interpretación.
 
El acuerdo, sin embargo, se ve lejano.
 
Ayer se vivió otro capítulo más de este desencuentro cuando el propio senador Lozano calificó como una 'nimiedad', la reforma que hicieron los diputados a la minuta de reforma en materia de telecomunicaciones, impulsada por la bancada del PAN en San Lázaro.
 
"Este cambio no afecta en nada, porque no dice nada en lo absoluto, es una propuesta ociosa, una nimiedad, es una necedad. En realidad no aporta nada. Pareciera que esto obedece a otro tipo de afanes", dijo Lozano.
 
Y para abundar más en el tema, el senador Alejandro Encinas, del PRD, hizo un extrañamiento al hecho -inédito, según él- de que el duelo de egos esté permeando tan públicamente en el Congreso.
 
A lo mejor les hace falta firmar un pacto a senadores y diputados.
 
Panistas condicionan Pacto y a Madero
 
Al cierre de este espacio, el Comité Nacional del PAN continuaba discutiendo cómo es que podrían exigir al gobierno y al PRI cumplir con el blindaje de los programas electorales y que se sancione a los funcionarios de Veracruz descubiertos en un plan para utilizar los programas de asistencia social con fines electorales.
 
Previo a la reunión del CEN del PAN, la Comisión Política del partido decidió condicionar la permanencia de éste en el Pacto por México, precisamente al castigo de los supuestos mapaches electorales.
 
El problema es que los panistas poco le creyeron a su dirigente Gustavo Madero cuando les comunicó las garantías que previamente le había ofrecido el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, en el sentido de que el gobierno y su partido jugarían limpio.
 
Madero está, literalmente, entre la espada y la pared; lo peor que le puede suceder es que deje de convertirse en un interlocutor serio entre su partido y el gobierno, porque entonces quedará mal con todos.
 
Calma chicha
 
Con extrema seguridad, el gobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero, presentó su segundo informe de actividades, en el que afortunadamente la sangre no llegó al río, como muchos pensaban y hasta querían.
 
Aguirre reiteró que no negociará la ley y que su gobierno actuó con cautela ante el grupo de presuntos maestros que pretenden incendiar el estado.