Opinión

Dudas tras la caída del profesor Bejarano

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René Bejarano confirma que no se va del PRD. (Cuartoscuro)

La derrota del fin de semana del profesor René Bejarano puede ser leída de distintas maneras.

En principio, es la conclusión de un proceso que inició en mayo de 2013 con la elección de Raúl Flores en la dirigencia del PRD del Distrito Federal. En esa ocasión, si el líder de Izquierda Democrática Nacional no fue totalmente liquidado, si no le arrebataron más posiciones de la estructura partidista capitalina, se debió a que Miguel Ángel Mancera y el propio Flores no cedieron a los deseos de Los Chuchos, que deseaban la marginación de cuajo de Bejarano.

En aquel momento, Mancera no se atrevió a dar el golpe final; con el argumento de privilegiar los equilibrios de las fuerzas partidistas en la capital, el jefe de gobierno ordenó dar incluso más espacios de los que correspondían a Bejarano. Temían, en parte, que el profesor intentara una respuesta que metiera en una crisis al partido y a la ciudad. Habían heredado ese temor de los tiempos de Marcelo.

La segunda lectura es que a raíz de esa derrota, el poder de Héctor Serrano en el partido del sol azteca creció casi en la misma proporción en que se fueron dando las defecciones en el entorno de Bejarano. No se puede entender lo segundo sin lo primero. Y tal empoderamiento ya se ha echado a andar. Basta leer el comunicado emitido el domingo por el PRD capitalino para constatar que los incondicionales de hace tres años son hoy los artífices de la caída del profesor, quien desde el fin de semana culpó a Mancera, y al secretario de gobierno Serrano, de su derrota. Así reporta el boletín las posturas de los expupilos:

“Alejandro Fernández (exjefe delegacional en Cuauhtémoc gracias a IDN) en su oportunidad hizo un llamado a Bejarano a serenarse, a que tenga responsabilidad sobre sus declaraciones y medite lo que significa el PRD para todos los mexicanos y mexicanas, pero dijo que si sigue amagando con apoyar en las próximas elecciones a Morena, lo mejor es que renuncie al partido.

“En su turno, Leticia Quezada (exjefa en Magdalena Contreras y exIDN) pidió al jefe de IDN reflexionar sobre las declaraciones hechas en contra de Mancera, las cuales lastiman la unidad de los perredistas. Dijo que las decisiones de IDN en el DF no han sido las correctas, lo que se ha visto reflejado en su contra en las urnas internas (…) agregó que si René Bejarano y la IDN deciden renunciar al partido, que lo hagan pero que dejen de lastimar las siglas perredistas que le han costado mucho trabajo construir a miles de ciudadanos y ciudadanas”.

Una tercera lectura es que el tiempo de Bejarano ha pasado. Raúl Flores ayer mismo declaró eso. Él no sería el único liderazgo perredista que estaría en esa condición, Marcelo Ebrard también le acompañaría en similar circunstancia.

La cuestión es quién está emergiendo y qué se puede esperar de esa nueva, por novedosa pero no necesariamente por joven, camada.

Si Mancera y Serrano se han apoderado del aparato clientelar que antes dominaba el profesor. Si Mancera y Serrano son los sucesores, al menos formalmente, de la operación política ejercida en su tiempo por Camacho Solís y Ebrard. Si Muñoz Soria es mejor que María Rojo. Si esta izquierda tiene su presente depositado en Víctor Hugo Lobo, en Víctor Romo, en Mauricio Toledo, en los clanes familiares que se intercambian delegaciones… Si así será el futuro del PRD en su principal bastión, en una de esas los capitalinos terminarán echando de menos, más pronto que tarde, al profesor Bejarano.

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