Opinión

Dosis de sensatez

    
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  [Bloomberg] La encuesta mostró que un 52% de los estadounidenses respalda legalizar la marihuana.   

Este periodo legislativo cerró con una buena noticia: la Cámara de Diputados aprobó la minuta por la que se autoriza el uso medicinal de la mariguana, misma que recibió del Senado desde diciembre pasado. Este cambio regulatorio llega para hacer más fácil la vida de mucha gente cuyas enfermedades no pueden ser combatidas por los medicamentos 'tradicionales'. Hasta ahora, los pacientes con enfermedades como epilepsia, reumas o dolores crónicos, entre otros, veían vulnerado su derecho a la salud por la falta de acceso o las dificultades para acceder a los medicamentos que necesitan.

Lo aprobado traerá una dosis de sensatez a un país que padece la violencia relacionada con el tráfico y consumo de drogas. El mundo se mueve a pasos agigantados hacia una concepción diferente de la mariguana, y México va rezagado. Recordemos que la discusión encuentra como detonante el conocido caso de la niña Grace –quien desarrolló el síndrome de Lennox-Gastout– hace ya más de año y medio, aunque hay que reconocer que hubo voces que anticipaban la necesidad de un enfoque diferente aun antes de eso. Ha sido un largo camino poder conseguir la reforma que permitirá una realidad diferente. Los poderes Ejecutivo y Legislativo organizaron una serie de foros, en los cuales se escuchó a una pluralidad de voces. Partidos, organizaciones no gubernamentales, académicos, expertos nacionales e internacionales, todos se sumaron a la discusión.

Es apenas en este 2017 que México se une al conjunto de aquellos países que entienden que la planta de cannabis contiene numerosos componentes químicos, mismos que se pueden estudiar, manipular y descomponer para usar lo benéfico, como las sustancias con propiedades terapéuticas y desechar lo que no sirva. Por ejemplo, el CBD (cannabidiol) carece de psicoactividad y, por el contrario, sirve como antipsicótico, antidepresivo, anticonvulsivo, antiepiléptico, antiemético y ansiolítico. Por eso también es importante que en esta reforma se haya aprobado la investigación científica de la planta, todo bajo una regulación estricta, pues así podremos conocer cada vez mejor la forma de emplearla y sus posibles aplicaciones. Canadá llegó a este punto regulatorio en 1999 y California (porque en Estados Unidos, a pesar de que a nivel federal sigue prohibida, también se puede regular a nivel estatal) en 1996. A la fecha 29 estados del vecino del norte, y su capital, permiten el uso medicinal de la planta.

El principal problema es que hablar de mariguana es aún tema tabú en la sociedad mexicana. Siempre que se toca el tema sobresalen más mitos y prejuicios que información veraz. Aunque la reforma que permite el uso medicinal de la mariguana es un logro destacable, no puede, ni debe, ser visto como punto final al tema, ni un punto de llegada. Necesitamos de una conversación abierta y sin prejuicios para poder construir una regulación racional y más humana.

Estados Unidos y Canadá tomaron la delantera en el debate del uso recreativo de la planta. En EU son ocho los estados, y el Distrito de Columbia, que permiten su uso recreativo, con una industria fuerte y bien regulada. Hoy en día, el mercado legal de la mariguana en el país vecino del norte genera 122 mil empleos y tiene un valor de 6.8 mil millones de dólares. En Canadá, recientemente fue anunciada la intención de transitar a una legalización casi total de la planta en todo su territorio.

¿Por qué es importante no quedarse atrás en la discusión y en la toma de decisiones? Fundamentalmente por razones logísticas, éticas y de derechos. El mercado de la mariguana está cambiando en toda América del Norte y, con ello, los flujos de droga y dinero. Si los cárteles de droga dejan de vender mariguana a los ciudadanos de Estados Unidos y Canadá, porque estos prefieren comprar en el mercado legal un producto de calidad certificada, van a tener un excedente de droga que se quedará en territorio mexicano. Los narcotraficantes no renunciarían a la venta de un producto que actualmente les genera 40 por ciento de sus ingresos y buscarán posicionarlo en México y, progresivamente, cambiar al negocio de la amapola, de manera que nuestro país no dejará de poner los muertos por la violencia del narco, ni de pagar los costos de un enfoque erróneo de política pública.

* El autor es senador de la República.

Twitter: @rgilzuarth

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