Opinión

Dos pillos de cuidado

 
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Provida.

Gil había olvidado que la fama de Jorge Serrano Limón, más sucia que un andrajo en estiércol, lo persigue desde hace años como nube negra, pero lo recordó leyendo su periódico La Jornada en un perfil de Sanjuana Martínez sobre los desvíos de fondos públicos que el líder de Provida realizó sin escrúpulo alguno durante un buen rato y rata. El dinero que malversó Serrano Limón debió destinarse a la atención de la mujer y el combate al VIH.

Empresas fantasmas, compras estrafalarias, desvíos en gastos de publicidad a empresas con la misma dirección que las oficinas de Provida forman parte de la intriga con la cual este cruzado contra la interrupción del embarazo y adalid de las buenas costumbres desapareció 30 millones de pesos.

La lectora y lector lo recuerdan: las facturas para comprobar gastos incluían tangas adquiridas en el mercado de la Merced, plumas Mont Blanc en una tienda Cartier, unos trajes para caballero en el Palacio de Hierro, Liverpool y Sears. No se lo tomen a mal a Gamés, pero se nota a leguas que Serrano Limón eligió algunos de los trajes más feos en la historia del vestido.

Según la nota de Sanjuana Martínez, 81.5 por ciento de los desvíos se concentran en supuesta publicidad y mobiliario no comprobado. A la sombra del concepto de publicidad, Serrano Limón gastó casi diez millones de pesos; para ello (no Ello sino ello) contrató a la empresa Mercatel, cuyos teléfonos y dirección son casualmente los mismos que los del Comité Nacional Provida.

Desde luego que la trama fraudulenta de Serrano Limón no habría podido agenciarse 30 millones de pesos sin la participación de gentuza baldía y soez (grandes palabras todas éstas). Para cebar su curiosidad, Gilga hubiera necesitado una tabla con cifras y rubros. O al revés. No falla: usted ve un hombre o una mujer que defiende la moral, no la propia sino la ajena, las buenas costumbres de los otros, la vida desde las primeras semanas de embarazo y detrás de esos seres humanos encontrará eso, un andrajo en estiércol. Serrano Limón salió en libertad después de pagar 25 millones de pesos y otras multas menos onerosas.

BREVÍSIMA HISTORIA DEL 'YORCH'
Gil no sabe si una vida puede ponerse completa en tres palabras, pero hay que probar: Narcomenudista, Auditorio Che Guevara, robo. A estas actividades se dedica El Yorch, miembro del grupo de los delincuentes 'okupa Che' que desde hace 17 años asaltaron y tomaron el auditorio Justo Sierra o Che Guevara, esa es una de sus actividades, mantener secuestrado ese auditorio. Jorge Emilio Esquivel Muñoz, El Yorch o 'Cara Cortada' afirma que es artesano y taquero. La Policía lo detuvo con 50 envoltorios de cocaína en piedra, 26 metanfetaminas y una bolsa de mariguana de aproximadamente 300 gramos. Lo arrestaron en Avenida Universidad. El Yorch forma parte de un grupo violento, sospechoso de lanzar bombas caseras en distintas sucursales bancarias. Inche Yorch está bien caón; por cierto, a él también se la pelan durísimo, o como se diga y daga.

Como el rayo y la centella, un grupo de hombres y mujeres embozados colocaron barricadas en las entradas al circuito universitario, quemaron un coche de vigilancia de la UNAM, llantas y contenedores de basura.

Por cierto, esos recipientes no contenían al Yorch. El motivo de esta protesta: la desaparición del ídem. Órales, wey, unos hombres armados levantaron al inche Yorch, a darle a la matraca.  ¿Traes las molotov?

Su periódico Milenio informó: según la página de Facebook UNAM-Subversiva, cuando fue detenido, el inche Yorch “salía de una actividad cultural relacionada con los presos políticos y las desapariciones en el país realizada en el Auditorio Che Guevara de la Facultad de Filosofía”.

Gilga no sabe si el inche Yorch aumenta el número de los presos políticos que en realidad son ladrones, narcomenudistas, rufianes. Del mismo modo, Gamés ignora si el rector Enrique Graue tiene alguna idea respecto al Justo Sierra o si, como sus antecesores, permitirá que nazcan, vivan, se reproduzcan y mueran los 'okupas del Che' en el auditorio.

Mi abuelo llegó a vivir aquí hace ya muchos años. Ahora peleamos la propiedad del lugar, pero las autoridades se niegan a entregarnos las escrituras de este pequeño pueblo llamado 'Okupachilandia' en el cual habitan decenas de familias. Lucharemos sin pausa hasta lograr que se nos entregue lo que nos pertenece. Ese busto, allá en la plaza, representa a nuestro fundador, un gran hombre de lucha: El Yorch. Sí, murió de viejo después de transmitirnos todo su conocimiento.

La máxima de Jean de la Bruyére espetó en el ático de las frases célebres: “Una cualidad de la justicia es hacerla pronto y sin dilaciones; hacerla esperar es injusticia”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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