Opinión

Dos misterios: la CNTE y el avión


 
Esta noche de jueves hay dos misterios en las noticias del día. Muchas preguntas sin respuesta en ambos casos y que sólo dejan espacio para la especulación.
 
El primero, ¿qué pasó con el avión de matrícula mexicana destruido por la Fuerza Aérea de Venezuela? El gobierno de Nicolás Maduro ha sido poco claro sobre los detalles que llevaron a la destrucción del jet privado que, hoy sabemos, es de matrícula mexicana, daba servicio de taxi aéreo y que su dueño actual Jorge Salazar Ochoa, vive en Colima en una zona habitacional de interés social.
 
 
El jet matrícula XB-MGM, con base en el aeropuerto de Monterrey, despegó del aeropuerto de Querétaro con siete personas a bordo -piloto, copiloto y cinco pasajeros-. Está confirmado que despegó del aeropuerto internacional de Querétaro. Su destino oficial era una isla caribeña de las Antillas holandesas, pero nadie sabe si realmente aterrizó ahí.
 
El jet no tenía autonomía suficiente para volar a esa lugar sin recargar combustible, necesariamente tuvo que hacer una escala. ¿Dónde aterrizó? Nadie lo ha informado. Tampoco se han revelado los nombres de la tripulación, ni los pasajeros. No sabemos si eran narcotraficantes, turistas, empresarios o qué. ¿Por qué despegaron en Querétaro? ¿Qué hacía el avión en la localidad de Apure, en Venezuela, cerca de la frontera con Colombia?
 
 
El gobierno de Caracas ha sido muy confuso y misterioso con el asunto. Primero, el presidente Nicolás Maduro dijo que la Fuerza Aérea derribó el avión. Pero las imágenes mostraban un avión calcinado y no restos irreconocibles y esparcidos a campo abierto como habría ocurrido en caso de haberlo destruido con un misil en pleno vuelo. Luego de la nota diplomática enviada por el gobierno mexicano, Venezuela informó que los ocupantes abandonaron el avión antes de ‘inhabilitarlo’ junto con la pista donde aterrizó.
 
 
Faltan muchas repuestas en este asunto que sólo puede tener dos vertientes. Está relacionado al narcotráfico o fue un crimen por parte del gobierno de Nicolás Maduro. La investigación continúa. Esperemos.
 
 
¿Qué le están concediendo a la CNTE?
 
 
La reforma, va. Así lo dijo públicamente el presidente Enrique Peña Nieto recién que comenzaron las protestas magisteriales por la reforma educativa, que ya es constitucional. Los disidentes de la CNTE quieren pasar por encima del estado de derecho y echarla abajo.
 
 
Después de meses de plantón y marchas casi a diario en el Distrito Federal, reuniones y acuerdos rotos, hoy parece que comienzan, por fin, a llegar a soluciones. Pero, ¿a cambio de qué? ¿la reforma quedará intacta?
 
 
La CNTE no acepta la evaluación de los maestros. Tampoco el censo para saber cuántas escuelas, aulas y maestros frente a grupo hay en el país. Quiere seguir decidiendo a quién otorgar plazas de maestros y, por si fuera poco, la libertad de sus compañeros sentenciados en Oaxaca por secuestro y con fuertes nexos con en Ejército Popular Revolucionario, EPR.
 
 
El plantón en el Monumento a la Revolución está por terminar, dicen los enterados. ¿A cambio de qué?
 
 
Hasta el lunes.
 
 
Twitter: @cachoperiodista