Opinión

Dos Méxicos

 
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Querétaro. (www.revistaforward.com.mx)

Pronto se cumplirán 2 años de que el McKinsey Global Institute publicara su reporte ‘A Tale of Two Mexicos: Growth and prosperity in a two speed economy’.

En este estudio, McKinsey muestra 2 lados del país. Una cara del país es moderna, desarrollada y altamente productiva, con industrias vanguardistas en el mundo, mientras que la otra está profundamente rezagada. La baja productividad de la segunda arrastra a la primera y detiene el crecimiento del país. Si bien algunas cifras se han actualizado desde marzo del 2014, cuando se presentó el estudio, la realidad es que poco ha cambiado.

El jueves de la semana pasada, el INEGI presentó los datos de crecimiento económico a nivel estatal correspondientes al tercer trimestre de 2015 y los números confirman el planteamiento del estudio de McKinsey. Hay estados que crecen a tasas superiores al 6 por ciento y estados que llevan varios trimestres decreciendo. Querétaro creció el referido trimestre 6.8 por ciento en relación al mismo trimestre del año anterior, mientras que Chiapas decreció 5.2 por ciento en el mismo periodo.

Querétaro lleva creciendo por encima del 6 por ciento 5 trimestres consecutivos. Su pico lo alcanzó el cuarto trimestre de 2014 creciendo al 14.5 por ciento. Ha logrado disminuir el porcentaje de su población que se encuentra en pobreza laboral, es decir, aquella con el ingreso laboral que reciben no pueden adquirir la canasta alimentaria básica determinada por el Coneval, de un 42 por ciento en 2014 al 36.8 por ciento hoy. En el otro lado del espectro, se encuentra Chiapas.

Chiapas lleva decreciendo desde el cuarto trimestre de 2014 y este trimestre alcanzó la máxima disminución que había experimentado desde el 2008. Casi el 70 por ciento de su población se encuentra en pobreza laboral. La productividad promedio de Querétaro es de 1,151 pesos por hora trabajada, mientras que la de Chiapas es 269 pesos.

Querétaro es de los estados menos desiguales, con un coeficiente de Gini de 0.334, mientras que Chiapas es muy desigual, su coeficiente de Gini es 0.5. Es decir, Chiapas es pobre y desigual. Dentro del mismo territorio nacional, sujetos a casi las mismas reglas, hay estados profundamente dispares.

La pregunta obligada es si las condiciones que viven los estados que han estado creciendo a tasas altas son replicables en los estados que están estancados.

¿Puede Chiapas hacer lo que haya hecho Querétaro para poder salir del estancamiento? ¿Cuáles son las condiciones que han tenido Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes que les han permitido desarrollarse?

¿Cuáles de esas condiciones no las han tenido estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero?

El estudio de McKinsey Global Institute menciona algunas variables como catalizadores del cambio: mejorar la infraestructura, flexibilizar el mercado laboral, mejorar las condiciones de seguridad, acceso a energía confiable a menores costos. Estas variables repercutirán en mejoras importantes en la productividad.

La formalidad es clave. Más de la mitad de la fuerza laboral del país se encuentra empleada en el sector informal. Y esta población no genera ni la cuarta parte del PIB. Si México quiere crecer al 3.5 por ciento, meta razonable para una economía emergente, la productividad tendría que triplicarse. En una economía en la que el crecimiento ha estado basado en el crecimiento poblacional y cuyo bono demográfico está en proceso de acabarse, el principal reto es incrementar la productividad.

Mi duda es si todavía estamos a tiempo. El crecimiento de los estados que he mencionado ha sido resultado de decisiones que se tomaron hace más de 20 años. El crecimiento no es resultado de una política económica de corto plazo; es resultado de tomar decisiones que en algunos momentos pueden resultar dolorosas y poco populares. Hoy vemos estados que llevan décadas con los mismos problemas que tienen hoy: estancamiento, pobreza, desigualdad. Lo que no vemos es que estén haciendo algo para salir de ahí.

La disparidad entre los estados que crecen y los que están estancados o incluso decrecen, frena al país. No tenemos un México, ni dos.

Tenemos muchos.

Nota: Todos los datos utilizados están en www.mexicocomovamos.mx

La autora es profesora de Economía en el ITAM e investigadora de la Escuela de Negocios en Harvard.

Twitter:@ValeriaMoy

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