Opinión

Dólar a $17, justificado por la debilidad de la economía

1
 

 

peso dólar

La depreciación del peso frente al dólar ya no sólo responde a condiciones externas, sino también a factores internos, señaladamente el deterioro en las previsiones de crecimiento de la economía mexicana.

Después del rublo ruso y el peso colombiano, el peso mexicano fue la tercera moneda emergente más depreciada ante la divisa estadounidense la semana anterior, antes del ‘lunes negro’.

En ese periodo, además de caer a mínimos históricos en cuatro de los cinco días y romper la barrera de 17 pesos, perdió 3.2 por ciento, su peor revés semanal en más de dos años.

Durante las últimas semanas, la depreciación del peso obedeció a la expectativa de un inminente incremento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos y al desplome de los precios internacionales del petróleo.

También a la aversión al riesgo sobre las divisas de economías emergentes y, recientemente, a las señales de debilidad económica de China, reflejadas en las fuertes caídas de sus mercados accionarios.

Sin embargo, desde hace unos días el comportamiento del tipo de cambio también fue influido negativamente por el recorte en las previsiones de crecimiento del PIB de México para este año dada la debilidad de la economía.

Primero fue el Banco de México, que redujo su pronóstico de crecimiento a un rango de 1.7 a 2.5 por ciento desde uno previo de 2.0 a 3.0 por ciento.

El ajuste se basó en que el crecimiento económico en la primera mitad del año fue inferior al esperado y que la perspectiva para el segundo semestre, si bien apunta a una mejoría, sugiere un menor ritmo que el anticipado hace tres meses.

Luego fue la Secretaría de Hacienda, que revisó su estimación de crecimiento del PIB de un rango de 2.2 a 3.2 por ciento a uno más estrecho de 2.0 a 2.8 por ciento.

Su revisión fue motivada principalmente por el entorno externo “complejo y volátil”, reflejado en el menor crecimiento global y la disminución en los precios de las materias primas.

El ajuste se hizo después de conocerse que en el segundo trimestre del año el PIB creció 2.2 por ciento, en línea con la expectativa del mercado, pero por debajo del 2.6 por ciento en los dos trimestres anteriores.

El consenso de analistas en la más reciente encuesta de Banamex recortó su expectativa de crecimiento de la economía mexicana para 2015 de 2.5 a 2.3 por ciento. Si bien el crecimiento esperado para este año es superior al registrado en 2014, las previsiones para el PIB del país continúan ajustándose a la baja.

Parece que para el mercado no hace diferencia que México crezca más que Chile o Argentina o que contraste con Rusia y Brasil, ambos en recesión.

El crecimiento no significativo de la economía complica el panorama del peso, de por sí afectado por la debilidad económica de China, la perspectiva de que la Fed subirá su tasa de referencia y los bajos precios del petróleo.

Twitter: @VictorPiz

Correo: vpiz@elfinanciero.com.mx

También te puede interesar:
La ‘gran devaluación’ del peso mexicano
El México que crece a dos velocidades
La falacia de la austeridad