Opinión

Djotodia y los ángeles del cielo


 
Como en los aciagos tiempos de Jean-Bédel Bokassa, el excapitán del ejército galo en las guerras coloniales de Indochina que en los años setenta se proclamó “emperador” en Bangui, creyéndose Napoleón. Francia interviene de nuevo en la República Centroafricana (RC) para frenar el caos y las matanzas de civiles que ocultan la realidad de una pugna entre las potencias por las riquezas naturales de uno de los países más pobres e inestables del mundo.
 
 
La desorbitada “coronación” de Bokassa, que costó 20 millones de dólares, acabó de quebrar a la RC, rica en diamantes, oro, uranio, maderas y petróleo. Sus excesos, que habrían llegado hasta el canibalismo, amenazaron igual que ahora con propagar la anarquía, por lo que la “comunidad internacional” decidió actuar y paracaidistas franceses, los viejos camaradas de armas del dictador, derribaron a su “imperio”. Hoy el pretexto es la lucha sectaria entre los musulmanes, sólo 15 por ciento de la población, pero de donde salió el “presidente” Michel Am-Nondokro Djotodia al frente de sus rebeldes Seleka tras derrocar a Francois Bozizé en marzo, y los cristianos.
 
 
¿Cuál fue el pecado de Bozizé para ser desplazado del poder por Djotodia, un oscuro exfuncionario que estudió planificación económica en la URSS?
 
 
Acercamiento
 
 
Explica WSWS: Acercarse demasiado a China, en detrimento de los intereses galos, como le pasó en 2010 al presidente Laurent Gbagbo en Costa de Marfil, otra antigua posesión francesa en África. Bozizé estableció acuerdos militares y económicos con Beijing, que de lejos está ganando la carrera por la hegemonía continental. Bajo el acoso de la guerrilla Seleka, el mandatario recalcó en diciembre de 2012: "¿Qué error cometí? Ahora no hay presos políticos y la prensa es libre. ¿Por qué empezaron a violar, a matar y dañar a la población? Les dimos todo. Antes de darle el petróleo a los chinos, fui con Total a París y les dije que tomaran el petróleo, pero nada ocurrió; se lo dí a los chinos y entonces se volvió un problema."
 
 
En medio de la destrucción, Djotodia ha señalado que “podría traerse a un ángel del cielo para gobernar y aún así habría problemas”. Que no se preocupe: su colega de París, Francois Hollande, que desplegó mil 600 soldados en Bangui, subrayó que las relaciones francoafricanas “ya no pueden ser lo que fueron en el pasado”.