Opinión

¿Dividiendo a la industria?

 
1
 

 

 [Creció 5.0% en el tercer trimestre, cifra menor al 13.8% de igual lapso del 2012; en declive editoriales, radio y TV. / Bloomberg]  

El 17 de marzo pasado el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) resolvió aprobar la Disposición Técnica “Especificaciones y Requerimientos para la Instalación y Operación de las Estaciones de Radiodifusión Sonora en Frecuencia Modulada en la Banda de 88 a 108 MHz”, misma que se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 5 de abril de 2016.

Quizá lo más relevante para el sector de la radiodifusión sonora sea que la nueva norma técnica permite establecer una separación mínima de 400 KHz entre estaciones de radio en FM que operen en una misma localidad, previo análisis de factibilidad técnica que deba realizar el IFT.

Con esto, se reduce el espacio entre estaciones de radio de FM pues anteriormente era de 800 KHz y ahora será de 400 KHz. En principio, ello podría hacer pensar que el IFT dispondrá ahora del doble de estaciones de FM para asignar vía nuevas concesiones. Pero la realidad técnica y jurídica no permite ni contempla tal hecho.

Con la reducción de la salvaguarda técnica de separación entre estaciones, el IFT se alinea con el objetivo de incrementar la disponibilidad de frecuencias en radio FM, lo que a su juicio beneficiará a las audiencias y a la industria de la radiodifusión sonora en el país.

¿Pero realmente serán buenas noticias para los radioescuchas y para los concesionarios? ¿La simple disponibilidad de frecuencias logrará una mejor radiodifusión?

El mismo día -5 de abril- en que se publicaba oficialmente la nueva disposición, surgieron opiniones en medios de comunicación sobre posibles consecuencias adversas como la salida de pequeños concesionarios, el riesgo de una mayor concentración económica para ciertos grupos radiofónicos y un mercado más precario ante la división del mercado publicitario entre las posibles nuevas radiodifusoras y las estaciones ya existentes.

Para algunos, estas modificaciones no son del todo consecuencias adversas, por ejemplo destaca que el IFT reconoce que las nuevas condiciones técnicas contemplan “la necesidad por parte del Instituto de ofrecer alternativas a fin de permitir la migración de estaciones de la banda de AM a FM”, por lo que puede ser una posibilidad para que las 171 estaciones que no pudieron transitar de la banda AM a FM conforme al Acuerdo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de 2008, puedan mantener la continuidad de sus servicios en mejores condiciones; para algunos ésta sería la vocación primaria más idónea y equitativa de las nuevas frecuencias disponibles.

Aunque también hay voces que refieren que estas nuevas frecuencias deberían licitarse comercialmente en su totalidad o, incluso, hay quienes creen que la decisión salomónica sería asignar dicho espacio a concesiones públicas y sociales.

Otro aspecto que preocupa a los actuales concesionarios es el anuncio que se hace dentro de la resolución que emite la Disposición Técnica a que nos hemos referido, sobre un “despeje” de la parte alta de la banda FM. El IFT refiere que “con el objeto de dar cumplimiento a lo mandatado en la LFTR respecto a la asignación de estaciones comunitarias e indígenas. En este sentido la disponibilidad de frecuencias representa una alternativa a fin de, sin perjuicio del análisis que se realice para cada estación, contar con alternativas que permitan tener disponibilidad espectral para la posible prórroga de las concesiones de estaciones que se encuentran operando en el segmento reservado para estaciones de radios comunitarias e indígenas.” Tal vez lo que salva un poco el anuncio es la precisión del IFT de que se deberá hacer un análisis para cada estación, aun así, hay que estar atentos de la continuidad del servicio y la seguridad jurídica de las estaciones que se puedan ver afectadas.

Un dividendo es una ganancia o consecuencia favorable, pero cuando la supuesta eficiencia genera interpretaciones encontradas o existe la contingencia de revisar caso por caso para acreditar si existe factibilidad técnica y económica, el dividendo corre el riesgo de convertirse en divisor.

También te puede interesar:
Ni cosquillas
¿Por qué la prisa?
Tendencias que preocupan