Opinión

¿Disfrutas de tus finanzas personales?

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Abanico de billetes mexicanos. (Arturo Monroy)

El manejo financiero de tus recursos implica fuerza de voluntad y, en muchos casos, sacrificios; por eso se asocia con “sufrimiento”. Sin embargo, la esencia de la administración personal es contar con la posibilidad de disfrutar el patrimonio.

Hay otros elementos que debemos considerar y que dan una razón de ser al saber gastar y tener constancia en el ahorro.

El punto esencial es ser solventes y te comparto algunas reflexiones del por qué.

1.-
En un sentido figurado, las erogaciones desproporcionadas y el exceso de endeudamiento, se asemeja a una borrachera; se goza del momento, pero luego viene la cruda física y psicológica. Por eso, el primer beneficio es el alivio de evitar vivir persiguiendo el día de pago y poder controlar la cotidianidad.

2.- El origen etimológico de la palabra disfrutar es “dis”: repartir y “fructus” fruto.

Por tanto, en esencia, los logros de dinero permiten compartir con la familia o amigos lo que se ha ganado con esfuerzo. Cuando se alcanza cierta holgura en las finanzas es factible dar a sus seres queridos lo que requieren.

3.-
Entre mejor sepamos manejar nuestros recursos, podremos ser no sólo capaces de mantenernos y ahorrar, sino también de ayudar a quienes menos tienen a través de la beneficencia. Incluso, desde una óptica egocéntrica, está demostrado con diferentes estudios que el dar a otros algo genera mayor satisfacción duradera, comparada con gastarlo en uno mismo.

4.- Una manera de ver el patrimonio logrado a través del ahorro es “comprar tranquilidad”, pues se está seguro que las contingencias serán solventadas adecuadamente. Un punto de referencia es darnos cuenta qué tan a gusto dormimos, porque se reduce el pendiente del “qué va a pasar”.

5.- Sería un contrasentido pensar en hacer un sacrificio permanente, sin tener al final una recompensa.

Por ello, se vale gozar de ciertos placeres, tales como comer bien, viajar, vestirse a la moda o comprar algo, siempre y cuando sea en forma responsable.

Olvidamos con facilidad que las finanzas personales son para disfrutarse, en la medida de nuestras posibilidades; es decir, aceptar un nivel socioeconómico y vivir según sea el caso.

Claro, la aspiración es ir subiendo en capacidad, pero no adelantarse porque ahí es en donde comienzan los problemas.

Olvídate de sufrir la administración de tu dinero; enfócate en pensar que un buen ejercicio de planeación y orden te llevarán a compartir, disfrutar y generar tranquilidad a lo largo del tiempo.

Twitter: @finanzasparami

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