Opinión

Discurso para Peña Nieto en Sun Valley


 
 
 
 
El presidente Peña Nieto asiste hoy a la más prestigiosa reunión de empresarios que están al frente de las compañías de tecnología y medios más importantes del mundo. A este evento anual en Sun Valley asisten desde Warren Buffet y Bill Gates, hasta los presidentes de Facebook, Apple, Google, Amazon, Disney, Yahoo y decenas más.
 
Si yo le escribiera su discurso al presidente, diría: agradezco su interés en México, entiendo que éste proviene de que vivimos lo que ustedes han bautizado como el 'Memo' (Mexico’s moment); pienso aprovecharlo. Podrían estar escuchando a los mandatarios de China, Brasil, la India, Singapur, Indonesia o decenas de países ávidos de recibir sus inversiones. Permítanme decirles por qué tomaron la decisión correcta al invitarme.
 
México es la doceava economía del mundo, generando un PIB de 1.7 'trillones' de dólares al año. Exportamos más manufacturas que el resto de América Latina sumada. En nuestro país se gradúan más ingenieros que en Estados Unidos, Brasil o Alemania. En este momento, hay medio millón de mexicanos cursando estudios en esa área. Nuestro mercado ofrece una población de 118 millones, muchos de ellos jóvenes, con un ingreso anual per cápita de 16,000 dólares. Somos un país de ingreso medio que, a diferencia de los otros países con quienes competimos por inversión estadounidense, importamos predominantemente de su país. Importamos más de 830 millones de dólares cada día hábil del año pasado. Esto es más de lo que le exportan a Japón y China sumadas, es más de lo que le exportan al famoso BRIC en agregado, casi igual a lo que le exportan a toda Europa sumada.
 
 
Empresarios en ambos lados de la frontera entienden la oportunidad por los 3,000 il kilómetros de frontera y la privilegiada asociación entre 2 economías pujantes y altamente complementarias. Mientras los medios se empeñan en poner el reflector sobre problemas compartidos como el de la migración y el narcotráfico, el comercio con mi país genera seis millones de empleos en Estados Unidos. Empresas mexicanas invirtieron 28 billones en su país en 2012.
 
 
La prosperidad en México se traduce muy rápidamente en prosperidad en Estados Unidos. ¿Por qué preferirían invertir en otro lugar? Mientras ustedes están ostensiblemente preocupados por el pirateo de tecnología estadounidense que hacen algunos países en Asia, México está ávido de ser su socio, como ya lo somos en infinidad de industrias, desde la automotriz hasta la aeronáutica. ¿Qué necesitamos hacer para volvernos el mayor receptor de inversión de las empresas de Silicon Valley? Cada vez que emprendan larguísimos vuelos a Shenzhen, recuerden que si su empresa estuviera en Hermosillo, podrían estar regresando a tiempo para cenar en casa.
 
Sé que les preocupa la violencia en mi país; a mí también. En ese frente confío en que lograremos cooperar pues los cárteles del narcotráfico son cada vez más una empresa 'estadounidense'. Acabar con este cáncer es imposible, máxime cuando su país demanda cada año 40,000 millones de dólares de drogas ilegales, a las cuales ustedes curiosamente denominan como 'recreativas'. Lo que sí podemos hacer es contener la violencia y fortalecer nuestro Estado de derecho. A ustedes les tomó cuarenta años pasar de La cosa nostra a Los Sopranos, la primera era una amenaza para el Estado, la segunda un simple dolor de cabeza. Esperamos que a nosotros nos tome, trabajando juntos, mucho menos tiempo. Pero, tengamos cuidado de no generalizar. La tasa de homicidios en la península de Yucatán, por ejemplo, es comparable con la de Finlandia.
 
 
México entiende que vienen tiempos de bajo crecimiento económico a nivel mundial y que Europa, Japón, China, Brasil y otros países afrontan retos históricos. Nosotros queremos insertarnos en forma definitiva en Norteamérica, la región que será la principal generadora de energía del mundo, para lo cual impulsaré una reforma profunda en ese sector. Ningún cambio será fácil ni gratuito, como tampoco lo son en su país, ese es el costo de ser una democracia y con gusto lo asumimos.
 
 
Queremos apuntalar la revolución de manufacturas estadounidense, pues más de un tercio de sus componentes son ya mexicanos. Lo que avalará que hemos elegido el modelo correcto y que tenemos al socio adecuado, es precisamente el desarrollo económico que juntos lograremos. Nos vemos pronto en México.
 
 
Socio Fundador de SP Family Office en Nueva York y autor del libro Ahora o nunca, la gran oportunidad de México para crecer.