Opinión

Diputados confundidos

   
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La Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Diputados anunció que solicitará al titular de la Secretaría de Gobernación, Osorio Chong, que explique la reducción que presenta el Proyecto de Presupuesto 2017 en la materia. (cuartoscuro)

Ayer ocurrió el segundo debate presidencial en Estados Unidos, después de dos días en los que Trump verdaderamente parecía hundirse. Por el horario del debate, no puedo comentar al respecto, así que eso lo haremos mañana. Espero que la amenaza que significa Trump se haya alejado todavía más.

Pero mientras en Estados Unidos tienen que decidir a quién quieren en la Casa Blanca, nosotros tenemos otros problemas. El más importante en materia económica, ya lo hemos dicho, es la posibilidad de que la deuda del gobierno crezca demasiado. Para evitarlo, lo único que puede hacerse en este momento es reducir el gasto. Incrementar los ingresos, es decir, cobrar más impuestos, no es algo sencillo de hacer, y menos en los dos últimos años de una administración que, además, no goza de mucha popularidad, por decirlo suave.

Pero reducir gastos tampoco es sencillo. Las personas involucradas con el gobierno, sean funcionarios, proveedores, receptores de apoyo, o lo que sea, están convencidas de su propia importancia y de la justeza de su asignación. Unos porque son el futuro de México (educación, ciencia y tecnología), otros porque hay una deuda histórica (Sedesol, Sagarpa, Sedatu), otros porque generan empleos (economía, turismo), y puede usted seguir. Nadie va a aceptar que le reduzcan el presupuesto, y para evitarlo hará lo que esté a su alcance: grillar en corto, reclamar en público, marchar, bloquear, lo que sea.

Pero cuando los mismos que deben decidir el Presupuesto son los que marchan, andamos mal. El Presupuesto lo deciden los diputados, y nadie más. Sin duda los gobernadores pueden presionar a sus diputados, y lo mismo hacen los dirigentes de los partidos, que en el caso del PRI implica la misma presidencia de la República. Pero la decisión es de los diputados. Por eso me parece totalmente absurdo que los legisladores del PRD hayan decidido marchar a Los Pinos para exigir que no se reduzca el presupuesto en las entidades que gobiernan. Lo han querido adornar hablando de las becas y el gasto social, pero realmente intentan defender a Mancera, que afirma que se recorta el dinero para la Ciudad de México en beneficio del Edomex.

Las cifras no parecen sostener esa afirmación. La Ciudad de México ha perdido presupuesto durante los últimos 25 años, no en éste. Comparando con Edomex, los recursos que éste recibe crecían, entre 1990 y 1998, casi ocho puntos más que el Distrito Federal por año, en términos reales. En el siguiente periodo, 1998-2012, la diferencia fue de sólo 2.8 puntos a favor de Edomex, y en lo que va de este sexenio esa diferencia se ha reducido a 1.6 por ciento. Por cierto, el presupuesto de Aportaciones para 2017 favorece a la Ciudad de México. En cuanto al monto total recibido por entidades federativas, el Estado de México recibe 10.9 por ciento frente al 8.7 por ciento de la ciudad. Veracruz está en tercer lugar con 6.2 por ciento, luego Jalisco con 5.6 por ciento y Chiapas con 4.8 por ciento. Esos cinco estados reciben 36 por ciento del dinero que va a entidades. En 1990, a los primeros cinco se iba casi 47 por ciento, y el Distrito Federal recibía 21 por ciento más del doble de la siguiente entidad, Edomex, con 8.7 por ciento.

Para evitar la centralización, durante más de 25 años se ha ido transformando la forma de distribuir, y ahora eso se hace por ley, de forma que Hacienda no puede hacer mucho en este renglón. Pero allá fueron a quejarse los diputados del PRD, y luego a Los Pinos. A lo mejor la ley no está bien, pero eso también depende de los diputados. ¿Quieren recuperar la centralización? ¿O quieren que la deuda crezca más rápido? No entiendo.

Profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

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