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13 febrero 2014 5:0 Última actualización 15 noviembre 2012 19:40



Los mexicanos que se encuentran en esa condición laboral se incrementaron en 783,000 personas respecto de un año antes, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El crecimiento del empleo informal supera incluso las 729,000 nuevas plazas formales creadas entre octubre de 2011 y el mismo mes de este año.

Todos esos datos corroboran que Felipe Calderón concluye su administración con un mercado laboral débil y muy lejos de ser el presidente del empleo, como se autoproclamó hace seis años.

Las cifras del INEGI registran la incorporación de casi 2.7 millones de personas al mercado informal entre el cuarto trimestre de 2006 y el tercero de 2012.

Ese número es incluso superior a la población desocupada, que se sitúa en 2.6 millones de personas.

Casi como el formal


Según estadísticas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), los trabajadores permanentes y eventuales urbanos ascendieron a 16.1 millones al cierre de octubre, apenas 1.8 millones más que los empleos informales.

De lo anterior se desprende que la población ocupada en el sector informal es equivalente a más de 88% de los trabajadores afiliados al IMSS, y es también superior al número de empleos permanentes (13.9 millones).

El número de trabajadores permanentes urbanos afiliados al IMSS sigue siendo menor al de las personas que se ocupan en el sector informal.

Subocupación

La población subocupada alcanzó 4.2 millones de personas en el tercer trimestre del año, que representan 8.7% del total de ocupados.

Esa condición laboral refleja la necesidad de trabajar más tiempo, lo que se traduce en la búsqueda de una ocupación complementaria o de un nuevo trabajo con mayor horario.

Dicho en otras palabras, los ingresos de un solo empleo no son suficientes para cubrir los gastos de esas personas y sus familias.

La tasa de condiciones críticas de ocupación se incrementó de 11.2% de la población ocupada en el tercer trimestre de 2011 a 11.9% en el mismo periodo de este año.

En esa condición laboral están las personas que trabajan menos de 35 horas a la semana por razones ajenas a sus decisiones, más las que lo hacen más de 35 horas semanales con ingresos mensuales inferiores al salario mínimo y las que laboran más de 48 horas semanales ganando hasta dos salarios mínimos.

Desafío laboral

En opinión de José Luis de la Cruz, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey, campus Estado de México, el aumento histórico de la informalidad, el incremento de la subocupación y el avance de las condiciones críticas de ocupación son el claro ejemplo de que la generación de riqueza no necesariamente está llegando al bolsillo de los trabajadores ni de sus familias.

Para el también director del Departamento de Economía y Finanzas de la misma institución, es evidente la precarización del empleo en México, y revertirla es el gran desafío de la reforma laboral.

No obstante, expone, las modificaciones laborales aprobadas por el Congreso de la Unión "recargan nuevamente en los trabajadores el peso de incrementar la productividad de la economía mexicana.

"El problema de fondo es que no hay medidas efectivas, presupuestales, hacendarias, educativas e institucionales que transformen de fondo los lastres que tiene el sector productivo mexicano."

Estados 'empleadores'

Según los resultados de la ENOE, de las personas ocupadas en el sector informal, 46.6 por ciento se desempeña en las áreas más urbanizadas del país y el restante 53.4% en las menos urbanizadas.

La tasa de ocupación en el sector informal representó 26.9 por ciento de la población ocupada en las áreas más urbanizadas y 31.6% en las menos urbanizadas.

Por estado, las mayores tasas de ocupación en el sector informal las tienen Tlaxcala, con 39.6%; seguido de Oaxaca, Michoacán y México, con 36.3, 35.3 y 34.9%, en ese orden.

En el otro extremo están Chihuahua, con 19.4%, así como Baja California y Baja California Sur, con 20.5%, en ambos casos.

Sin acceso a salud

Economistas del sector privado estiman que la ocupación en el sector informal podría ser cuando menos doblemente superior a la reportada por el INEGI si se incluyen a los trabajadores que no tienen acceso a servicios de salud.

De acuerdo con De la Cruz, hay más de 30 millones de mexicanos con ocupación, pero sin acceso a las instituciones de salud.

Asegura que esos trabajadores ejemplifican la falta de cumplimiento de las leyes y los reglamentos laborales.

"Todo lo anterior convive con la reducción del poder adquisitivo de los trabajadores y en general del ingreso de los mexicanos.

"Si además se recuerda que durante los últimos años se ha registrado una elevada inflación en alimentos, el resultado es la caída de 25% del poder adquisitivo del ingreso per cápita de las personas.

"El deterioro de las condiciones sociales es la consecuencia directa, y seguramente en las siguientes semanas se verá que los reportes del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) marcarán que la pobreza sigue avanzando", concluye.

La creación de empleos formales se ha acelerado en este año, pero la capacidad de generar nuevas plazas aún es insuficiente para cubrir la demanda de la sociedad mexicana.

La debilidad del mercado laboral anticipa que la ocupación informal y la subocupación seguirán incrementándose.



vpiz@elfinanciero.com.mx twitter: @VictorPiz