Opinión

Dinero en la ventanilla



¿Ya se buscó usted? Ahí, en las bolsas del pantalón o en la cajuela del carro. ¿Nada? ¿Seguro?

Entonces, ¿en dónde dejamos el dinero? ¿Lo tendrá este muchacho, Adrián Sada Cueva, crecientemente querido por todos? En un momento vamos con él.

El tema es que ya sabe usted que desde Hacienda dicen que ya estamos gastando hasta lo que no tenemos. El gobierno paga por todos lados, pues.

Y por el otro, las exportadoras se empacan toneladas de dinero a cambio de coches y vehículos armados por las mismas manos que solían hacer cazuelas de barro.

Pero, por el otro lado, el Banco Mundial nos da a entender que mejor pensemos en otra cosa, por ejemplo en lo que pasaría si “Gio” Dos Santos marcara tantos goles anulados como válidos, porque la economía no es lo nuestro, no este año.

Pero ya algo va a pasar. Seguro. Bueno, más o menos.

Vea a Sada y su grupo no tropical Vitro. Ellos que venden las ventanillas de muchos carros que circulan en Estados Unidos y en México, aumentaron sus ventas 3.7 por ciento en el primer trimestre del año. Y parece que el segundo viene mejor.

O concédame por favor una explicación acerca de la revaloración de ¡48 por ciento! en la acción de esta empresa en menos de un año. Sí, anda arriba de 35 pesos. Hace cinco años costaba sólo cinco pesos. ¿Se la perdió?

¿Quiere otra? Kuo, a cargo de Juan Marco Gutiérrez. En menos de un año su acción aumentó 37 por ciento su precio. Aunque en lo que va de 2014 no ha repuntado, lo que puede representar una oportunidad. Ellos fabrican mucho de lo que usted no ve de su carro, cuando se sube.

Las dos empresas tienen más influencia fuera del Distrito Federal: en Nuevo León y el Bajío.

Espere al cierre de este mes si no encuentra dinero en su tierra. Vea los resultados semestrales de estas dos y de las que se les parecen. Entonces vaya a donde estará el dinero.

CAF, ¡cof, cof!

¿De qué se tratará el asunto? Marcelo Ebrard sube de peso, nos cuentan, al mismo ritmo de las preocupaciones del exjefe de Gobierno.

Alguien en el PRD quiere detener sus aspiraciones políticas… no, no él. Aguien más.

¿La herramienta? La española CAF, dirigida en tierra de aficionados impacientes por Maximiliano Zurita.

Específicamente, el contrato que obtuvo con el Gobierno del Distrito Federal durante la gestión de Ebrard para la Línea 12. Hablan de un caso de corrupción que será revelado en breve.

Hasta ahora está así: sólo hablan de ello.