Opinión

Dinámicas expectativas para 2017

 
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Incertidumbre en el 2017. (Shutterstock)

Presiones al alza en los precios de la energía. Mayor proteccionismo. Alta incertidumbre financiera. Nerviosismo geopolítico. Todo esto y más parece comenzar a dibujar un entorno que luce complicado para este año. Para México no es la excepción. No obstante, parecería temprano para comenzar a ajustar expectativas, pero el consenso de analistas ya lo ha hecho en varios rubros. Así lo demuestra un sencillo comparativo de expectativas económicas que tomaría en cuenta los cambios en la Encuestas Citibanamex de Expectativas correspondiente al 20 de diciembre de 2016 y al 5 de enero de 2017.

Comencemos con las perspectivas de tipo de cambio. Para el cierre de este año se han modificado a 21.50 pesos por dólar desde la anterior estimación de 21.25. Es decir, se ha añadido un 1.2 por ciento adicional de depreciación del peso entre ambas estimaciones.

En congruencia con tal ajuste, y muy probablemente con los cambios anunciados en el esquema de fijación de precios de las gasolinas, la estimación de inflación al consumidor para el cierre del año es ahora de 4.7 por ciento, antes 4.0 por ciento. Más aún, la expectativa de inflación promedio 2018-2022 se ha elevado a 3.5 desde 3.4 por ciento.

Quizá también en correspondencia, ahora se anticipa un incremento de 50 puntos base (bp) en febrero, expectativa que se modificó desde un más discreto incremento de 25 pb esperado para abril. No obstante, el pronóstico para el nivel de tasa de política monetaria para el cierre del año continúa en 6.75 por ciento.

Curiosamente, la expectativa de crecimiento económico para el año en curso se ha mantenido sin cambio en 1.7 por ciento. Sin embargo, es importante recordar que tal proyección se ubicaba en 2.3 por ciendo todavía en las encuestas de noviembre del año pasado.

Así, las expectativas para el año se han ajustado de manera importante desde su inicio. Es de suponerse que los principales factores detrás de tal expectativa tienen que ver con las implicaciones esperadas ante una nueva administración en Estados Unidos (EU) en materia comercial y de inversión entre EU y México, la fortaleza del dólar y el lastre que impone al sector industrial en EU y su correlación en el mismo sentido con la industria manufacturera local, mayores precios de la energía a nivel internacional, el proceso de liberalización de los precios de la gasolina a nivel local y una política fiscal limitada como para estimular el crecimiento económico.

Los eventos tanto externos como internos acumulados en lo poco que ha avanzado el año parecen ser representativos de los elementos arriba citados. Añadiría la necesidad de abrir nuestro espectro de monitoreo hacia los anuncios de calificadoras, el entorno político-electoral local y la confianza de consumidores y productores (comportamiento del mercado laboral y PMIs de EU, respectivamente). Así, parece que comenzamos un año con importantes retos donde la administración de riesgos parece ser una vía adecuada.

El autor es subdirector de Análisis de Mercados Financieros en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex. Las opiniones expuestas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la visión de Banamex.

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