Opinión

Dimes y diretes electorales

 
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Andres Manuel López Obrador.

Escena 1.

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordena suspender un spot en el que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) acusa al gobierno federal de dispendio y corrupción con motivo de la compra del nuevo avión presidencial. “En 2018 lo vamos a vender”.

Se ordena retirar porque según los magistrados electorales existe centralidad del sujeto (AMLO), referencia a un año con elecciones presidenciales y eso viola la equidad de la contienda.

El partido Morena acusa que hay una conspiración para “borrar” a López Obrador y que la prueba de ello es que la decisión se tomó en sesión privada. AMLO dice que “estamos en los tiempos de más autoritarismo (…) tengo información de que Osorio reunió a los magistrados para pedirles que quitaran el spot”.

En lugar del spot censurado se pauta nuevamente uno de ataque frontal al presidente de la República en el cual aparece también López Obrador en primer plano diciendo: “Lo advertimos. Dijimos que nos iban a llevar al despeñadero. Pero estoy optimista, ahora hay un despertar ciudadano. Y es de sabios cambiar de opinión y vale más tarde que nunca […]”.

Escena 2.

La Comisión de Quejas y Denuncias del INE declara improcedente la solicitud de medidas cautelares iniciada por el PRI, por el presunto uso indebido de los spots difundidos por el PAN en los que aparece Ricardo Anaya, su presidente nacional, quien señala que “la inseguridad y la falta de oportunidades son el resultado de años y años de los mismos malos gobiernos”.

Por meses el presidente del PRI ha señalado que tanto López Obrador como el presidente del PAN aprovechan la pauta de spots para su promoción personal de cara al 2018. No obstante, el INE determina que como los mensajes denunciados del PAN no hacen un llamado al voto de manera directa ni hacen referencia a algún candidato registrado, “no se actualiza –en apariencia de buen derecho– un uso indebido de la pauta por parte del PAN ni de su dirigente nacional”.

Escena 3.

Mientras transmite la llegada del papa Francisco a Palacio Nacional, por la mañana del 13 de febrero, el periodista Joaquín López Dóriga dice: “Y nosotros vamos a tener que hacer una pausa, ¿por qué? Porque es la ley y la pauta del INE y estos son sus spots”. Una vez que ya habían sido transmitidos dijo: “Bien, ahora vimos los spots del INE y de otro partido político, ahora le tocó al PRI, en plena visita del Papa”. Un par de horas más tarde, cuando se transmite otro corte programado por el INE, López Dóriga señala que esos spots ahora son para promover la imagen de algunos dirigentes del PAN como Ricardo Anaya.

Algunos consejeros electorales estiman que los comentarios del periodista desacreditan al instituto y vulneran el modelo de comunicación política. Se inicia un procedimiento para imponer medidas cautelares. López Dóriga señala un “tufillo chavista” en las acciones de la autoridad. “¡Qué grave que en nombre de la democracia se pase por encima del derecho constitucional a la libre expresión!”.

La consejera electoral Pamela San Martín escribe que el bien a tutelar es el modelo de comunicación política y combatir una práctica que han impulsado los concesionarios de televisión dando un trato desigual a los tiempos del Estado frente a los comerciales, como respuesta a la reforma de 2007 que les ha impedido obtener ingresos por la venta de propaganda político-electoral.

Al final el Tribunal Electoral determina que los comentarios “no transgredieron la ley y no son motivo para sancionarlos”. Muchos periodistas y opinadores se solidarizan con López Dóriga quien agradece el apoyo recibido.

* * *

¿Cómo se llamó la obra? Quizá la audiencia no lo sepa porque los tecnicismos e interpretaciones legales y subjetivas escapan del sentido común y hacen muy compleja para la audiencia entender las reglas de un juego que por definición debería tener reglas simples pero potentes, y no como ocurre actualmente, muchas prohibiciones irrelevantes que no atacan problemas de fondo.

Lo más preocupante es que las soluciones pueden ser aún peores. Por ejemplo, pensar que todo se soluciona con volver al mercado de libre compra y venta de spots, como ocurría antes de 2007; o bien, aumentar la regulación para escribir en la ley que los presidentes de los partidos no podrán anunciarse en spots cuando se asuma que quieren ser candidatos a algún cargo de elección popular.

La mala regulación es responsabilidad de los partidos y está saturando a las autoridades electorales de cargas laborales que no solucionan problemas de fondo y tampoco fomentan un debate vigoroso de las ideas políticas. La hiperregulación está creando burocracias que administran dimes y diretes, estimulan el litigo y empobrecen el debate público.

Twitter: @LCUgalde

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