Opinión

Deuda

1
   

    

Autoridades han decomisado más de 9 mil mdp al crimen organizado

Como veíamos ayer, el gobierno mexicano no tiene una caída significativa en sus ingresos debido al menor precio del petróleo. Lo que tiene es una recomposición en sus ingresos: obtiene menos de Pemex y más de los consumidores. Los derechos sobre hidrocarburos (ahora llamados transferencias por utilidad compartida) se redujeron en 300 mil millones de pesos entre 2014 y 2015, pero el impuesto en gasolinas y diesel creció en 200 mil. La pérdida neta (sin considerar otros ingresos adicionales que son más difíciles de encontrar) es cuando mucho de cien mil millones de pesos. No es poco, pero tampoco es una tragedia. Para este 2016, no habrá gran diferencia.

Sin embargo, el gobierno mexicano viene acumulando deuda desde hace varios años. Empezamos en 2008, con la gran recesión. En 2007 tuvimos la menor deuda de tiempos recientes, equivalente a 29 por ciento del PIB (uso los requerimientos financieros del sector público como deuda).

En 2008 ésta subió a 33 por ciento del PIB, le agregamos otros tres puntos en 2009, y punto y medio en los últimos tres años de Felipe Calderón, que dejó una deuda total de 37.8 por ciento del PIB. En esta administración, le agregamos 2.6, 2.9 y 2 puntos más, para llegar ahora a poco más de 45 puntos (está pendiente el dato final de 2015).

¿Es mucho? No todavía, pero siendo razonables, tenemos un máximo de 15 puntos adicionales para endeudarnos. No es una buena idea alcanzar una deuda de más de 60 por ciento del PIB para un país como el nuestro. Menos aún cuando la tendencia global es a tasas de interés más elevadas. Para 2016 el presupuesto es incrementar la deuda en tres puntos, cantidad que no debe variar mucho a pesar de los mercados petrolero y cambiario. Con ese ritmo, para 2020 estaríamos en problemas, y tenemos que actuar hoy para evitarlo.

Lo difícil es decidir qué hacemos. Para no endeudarnos más, o incluso reducir deuda, hay sólo dos caminos: cobrar más impuestos o reducir el gasto del gobierno. Buena parte de quienes tienen ingresos elevados, y por lo tanto pagan impuestos considerables, imagina que el gobierno mexicano gasta de más, pero eso no es cierto. Entre el 21 y el 25 de septiembre de 2015 publiqué aquí las cifras del gasto en México, por rubro, para mostrar cómo estamos gastando menos de lo que deberíamos, y por eso tenemos servicios muy deficientes. Hoy gastamos, grosso modo, cinco puntos del PIB en educación, 3.5 puntos en salud, 1.5 puntos en seguridad y justicia, y tres puntos en pensiones. Eso suma 13 puntos del PIB, frente a los 11 puntos que recaudábamos antes de la reforma fiscal. No pagábamos ni lo esencial.

Cada vez que explico estas cifras, la respuesta de quienes no quieren pagar más impuestos es que la corrupción es el problema. Algo hay de eso, sin duda, pero ése es otro problema a resolver. Si por corrupción nos referimos a robo, tal vez haya uno o dos puntos del PIB ahí. Si le suma clientelismo, tal vez lleguemos a seis puntos. No debe ser muy diferente de lo que cuesta eso mismo en Italia o España, o Estados Unidos mismo, pero sobre presupuestos gubernamentales dos o tres veces mayores al nuestro. Creo que el Sistema Nacional Anticorrupción ayudará mucho en esto, pero tardará.

La utilidad cambiaria del Banco de México va a reducir la deuda tal vez en punto y medio, por cierto, pero hay que empezar a discutir qué más hacemos. Pero en serio, no nada más porque no quieren pagar.

El autor es profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

También te puede interesar:
Las cuentas públicas
El último optimista
Elecciones 2016