Opinión

Detrás de la ronda petrolera de hoy

 
1
 

 

Chevron

México no debe evidenciar hoy un éxito en la Ronda 1.4 para licitar campos petroleros a empresas privadas o extranjeras. La meta es que 40 por ciento de los concursos encuentren un postor que califique.

Y sí es deseable que las licitaciones tengan a un ganador que genere inversiones, pero no es indispensable.

Vale la pena ver detrás de este concurso antes de calificar como un fracaso un bajo porcentaje en su colocación. Hay cuatro razones, al menos.

Una tiene que ver con la lista de participantes que llegarán hoy a la fiesta de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, presidida por Juan Carlos Zepeda. Están los más grandes: BHP Billiton y China Offshore, que compiten de manera individual. Y los que van a dúo o en grupo: Atlantic Rim con Shell; Chevron con Pemex y la pequeña japonesa Inpex; Eni con Lukoil; Murphy con Ophir, PC Carigali y Sierra Oil; Statoil con BP; por último, Total con Exxon.

Hay nombres conocidos hasta para quien nunca se ha parado en las oficinas de alguna. Son las más grandes del mundo.

¿Vienen sólo a ver de qué se trata? No. Para llegar aquí ya invirtieron millones de dólares. Algunas decenas o cientos de millones, incluso.

¿En qué se lo gastaron? Principalmente, en conocer lo que hay debajo del suelo marino del Golfo de México.

Dolphin Group; Petroleum Geo Services y Spectrum están entre las empresas que desde hace un par de años recorren con sísmica o lo más parecido a sonares la superficie en cuestión y entregan mapas de información a cambio de dinero. Ese dinero lo pagan las ya enlistadas.

Dos fuentes bien informadas hablan de inversiones extranjeras que suman más de dos mil 500 millones de dólares ya aplicados en estas tareas.

La información es propiedad del Estado y licenciada por 12 años a quien la obtuvo y esa es una segunda buena razón.

Desde 2014 a la fecha, la CNH ya obtuvo más información de recursos potenciales de hidrocarburos que en toda la época previa a la reforma energética.

La tercera razón: Pemex se estrena en un ámbito que la pone al nivel de las grandes petroleras del mundo.

Se asoció con Chevron, una empresa con el doble de ingresos, pero con muchos más recursos de inteligencia respecto de aquellos con los que cuenta la empresa productiva del Estado que durante años prácticamente se limitó a explotar esa joya que fue Cantarell.

Es como tal la primera estrategia de crecimiento que establece Pemex en el rubro de exploración desde el sexenio iniciado en diciembre 2012.

Desde ahora Pemex podría operar incluso afuera del país, libremente con estos u otros socios.

La última razón: ya nos equivocamos al juzgar un supuesto fracaso.

Como en la primera licitación, el gobierno -por la vía de la Secretaría de Energía, encargada a Pedro Joaquín Coldwell- marcó una meta de colocación de 40 por ciento para esta. No se alcanzó en esa llamada Ronda 1.1, pero las metas de las siguientes fueron rebasadas.

Después de la Ronda 1.4 que se celebra hoy con la oferta de 10 bloques para explorar y confirmar posibles reservas de crudo en el Golfo, vendrán los restantes concursos de la Ronda 2, más las rondas que en el futuro anuncie la CNH.

Las inversiones que dejarán todas las licitaciones ya colocadas se ven, por ejemplo, en la argentina Pan American Energy que ya extrae petróleo nacional en las costas de Tabasco y paga impuestos provenientes de esta industria, que no provienen de Pemex.

Alberto de la Fuente gusta de decir que no estamos más en la etapa de la reforma energética, sino viviendo el nuevo modelo energético. Él es director en México de Shell y también encabeza la asociación privada que agremia a las empresas petroleras más grandes establecidas en el país, incluida Pemex. Estamos viviendo un auténtico parteaguas en esta industria.

Twitter: @ruiztorre

También te puede interesar:
La vuelta al dólar en dos años
Nos tienen agarrados de los litros
(Más de) tres abogados en EU que enfrentarán con México a Trump