Opinión

Destellos de moderación

 
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Votantes latinos, clave en la balanza electoral

1. Más allá de si las encuestas fallaron o no, el hecho es que el proceso electoral estuvo marcado por la volatilidad del voto y, consecuentemente, por la incertidumbre.

2. Hillary Clinton perdió por varias razones, pero hubo dos puntos de quiebre claves: la visita de Trump a México, el 31 de agosto; y la carta del director del FBI que comunicaba al Congreso la reapertura de la investigación sobre los correos, el 28 de octubre. El primero, relanzó la campaña de Trump. El segundo, a escasos días de la elección, fue la estocada de Clinton.

3. Afirmar que la invitación a México fue un acierto que refleja una visión de estadista, es una desmesura que impone una reflexión: Trump fue recibido como jefe de Estado; pero si se le trató así cuando era un candidato tirado en la lona, ¿cómo se le reverenciará ahora que es presidente? ¿Como emperador? La genuflexión no es una estrategia de negociación.

4. Trump llega a la presidencia doblemente fortalecido: se impuso contra viento y marea, y los republicanos controlarán ambas cámaras. A partir de ahora, el liderazgo del presidente electo sobre el Partido Republicano se ha consolidado. Pero no sólo eso. En el mediano plazo, renovará a la Suprema Corte imprimiéndole un perfil reaccionario.

5. Trump, en uno de los peores momentos de su campaña, cuando Clinton parecía tener asegurada la victoria, fijó en su discurso de Gettysburg, el 22 de octubre, sus prioridades de los primeros 100 días: a) relanzar la economía y b) la seguridad nacional. Para México eso significaba tres cosas: revisión del TLC en el primer día de la presidencia; inicio de la deportación de 11 millones de ilegales; construcción del muro, financiado por Estados Unidos y posteriormente reembolsado por México.

6. El impacto del 8/11 ha sido inmediato, pero la magnitud del sismo apenas empieza a vislumbrarse. El dólar se disparó y todo pende de un hilo. Porque Trump impulsaría una renegociación del TLC, que equivale a abrir una caja de Pandora de consecuencias imprevisibles. U optaría por la terminación del tratado. Los márgenes de negociación no dependen de México, sino de los efectos negativos que podría tener para Estados Unidos. De ahí que sólo los empresarios y partidarios del NAFTA, del otro lado de la frontera, de Karla Hills a los republicanos, puedan ejercer una influencia moderadora. Cabe esperar que lo logren porque México se juega el todo por el todo.

7. Trump, ya como presidente electo, ha reiterado que una de sus prioridades es la seguridad de la frontera. Así que el endurecimiento de las leyes de inmigración y las deportaciones están a la vuelta de la esquina. La construcción del muro es la consecuencia lógica y simbólica del nuevo programa de gobierno. Sin embargo, en una entrevista en 60 minutos matizó su posición. Por lo pronto, sólo deportará a quienes hayan cometido un delito y posteriormente se ocupará del resto de los ilegales, a los que calificó de “gente estupenda”. Su giro, más la declaración de Paul Ryan, afirmando que la deportación no será una prioridad, enmiendan el programa de Gettysburg. Amén que técnica y materialmente será muy difícil deportar masivamente a los indocumentados.

8. México, por su parte, no tiene por qué ni con qué oponerse a que construya el muro, que puede ser un gesto hostil, pero es facultad de una nación soberana. Lo que es inaceptable es que debamos pagar por el mismo. Tampoco tiene sentido oponerse a las deportaciones. Es, de nuevo, facultad de una nación soberana. Tratar de entorpecer el proceso, como proponen algunos, es inviable y absurdo.

9. El mismo personaje que afirmó que no reconocería el triunfo de Clinton, critica ahora las manifestaciones en su contra y las explica por una conspiración de la prensa. Trump, perogrullo dixit, no está solo.
Baste mencionar la influencia que tendrán personajes como Stephen Bannon en su gobierno. Pero, al mismo tiempo, su discurso más mesurado y su giro frente a las deportaciones, así como ante el Obamacare, muestran una nueva faceta más ponderada. Estamos ante señales encontradas.

10. Es muy pronto para despejar esta incógnita, pero en medio de la catástrofe los destellos de moderación podrían convertirse en una rendija y eventualmente en una ventana. Lo sabremos más pronto que tarde.

Twitter: @SANCHEZSUSARREY

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