Opinión

Después del Mundial

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, la noticia aparecida en su periódico Milenio cimbró a Gil Gamés. El coordinador del PRD en el Senado, Miguel Barbosa, ha informado que el PRD solicitará formalmente que se retrase la discusión de la reforma energética hasta después del Mundial de futbol de Brasil. Barbosa afirma que es preciso evitar que la gente se distraiga y atienda el debate, de suyo relevante para el país (de suyo gran énfasis). Lo primero que hará el grupo parlamentario del PRD para analizar la reforma será retrasarla. Perfecto, gran cosa. Se necesita un pueblo pendiente, atento y no distraído con el Mundial, dijo Barbosa.

Señores legisladores: tranquilos, ustedes, a ver futbol y luego a legislar: primero lo primero, no será Gil quien se inconforme. Por cierto, dice Miguel Herrera que con 4 puntos en la primera ronda del Mundial, la selección pasa a la siguiente eliminatoria. Comuniquen a Gamés con Dios, nuestro señor. Oiga, Dios, dígale algo a Herrera: este amigo cree que se le puede ganar a Camerún, o a Croacia, con cierta facilidad. El Mundial, la reforma energética, Bartlett y Cárdenas, gemelos. Uta, un manicomio.

Compañeros de ruta

El senador Barbosa piensa que el pueblo, cualquier cosa que esto quiera decir, estará atentísimo a la discusión de las leyes secundarias, terciarias y cuaternarias. Que cada quien crea lo que más le venga en gana, nomás faltaba. Todos atentos en las casas, los restoranes, los cines, los estadios, en espera del debate y los discursos de Cuauhtémoc Cárdenas y Manuel Bartlett. Lo que es la vida: el que hizo polvo el sistema en 1988, el político impresentable, el licenciado Bartlett, comparte espacios e ideas sobre la reforma energética con Cuauhtémoc Cárdenas. La vida es una rueda de la fortuna grande, vieja y sucia.

En las fotografías de la prensa, Bartlett camina con papeles energéticos en la mano. Asistimos a un momento histórico y él, Bartlett, representa a la historia. Mju. Si se filmara el western titulado Los impresentables, Bartlett tendría uno de los papeles protagónicos. Que el recurso legal interpuesto por los legisladores de la izquierda en contra de la reforma energética sigue vigente. Anjá. Y Bartlett es un legislador de la izquierda, y Gil es un perro azul con orejas de gato.

Cuauhtémoc va con toda su fuerza contra la reforma. El PRD recolectará firmas para la consulta popular. En la comisión participará la dirección general del PRD: Silvano Aureoles, coordinador de diputados, y la vicecoordinadora del senado, Dolores Padierna. Y Bejarano: ¿no viene? Es una lástima porque el equipo estaría completo: Cuauhtémoc, Bartlett, Barbosa, Aureoles, Padierna y el perro azul con orejas de gato. Muy bonito. ¿Tienen una fotografía de todos juntos? A Gamés le gustaría llevar una en su cartera.

Los próceres

Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: bien pensado, a Cárdenas y Bartlett los separó la vida por accidentes pequeños, estribaciones de la política, pero vienen de la misma raíz: el PRI.

¿O no? La lucha que ambos están a punto de emprender es ejemplar, mju. Todos a sus trincheras. Gamés quiere una camiseta de ésas que dicen así: “Tu firma vale por el petróleo de México”. Los líderes del PRD viajarán a los países de origen de las empresas petroleras que pretenden invertir en México, por ejemplo España, dice su periódico Reforma, donde se encuentra Repsol. Señor director: que vienen unos mejicanos a explicarnos que nos quieren dar por culo otros mejicanos. Joer, llévelos a la sala y ofrezca un café a ver que sacamos en claro. Me parece que no invertimos, y si no invertimos no invertimos, joer, Pepete.

Puestas así las cosas, al senador Barbosa le asiste la razón: discutan la reforma energética después del Mundial y, si se puede después del Mundial de Rusia 2018, mejor que mejor. Ya en serio, ¿no se dan un poco de pereza, algo de flojera al menos?: el pueblo, la soberanía, los vendepatrias, los traidores a la nación, caracho. Dicho lo cual gritemos en defensa de los próceres heroicos: ¡Viva Manuel Bartlett! ¡Viva Cuauhtémoc Cárdenas! ¡Jip-jip, hurra! ¿O cómo era?

La máxima de Schopenhauer espetó dentro del ático: “Cada nación se burla de las otras y todas tienen razón”.

Gil s’en va