Opinión

Desnudos en Venezuela

En las últimas semanas, los niveles de violencia y de enfrentamientos en las calles y escuelas de Caracas han producido ejemplos radicales de agresión. Dos incidentes retratan el nivel de choque entre grupos de estudiantes de la oposición y críticos al gobierno, frente a grupos de jóvenes aparentemente leales a Maduro.

Hace dos semanas, en la facultad de arquitectura, un grupo de supuestos estudiantes encapuchados golpeó y desnudó a un joven y lo hizo caminar por el campus de la Universidad Central de Venezuela (UCV), la universidad pública más importante del país. La semana pasada el incidente se repitió, pero esta vez una cámara oculta registró el hecho. Se ve en el video a 12 o 15 jóvenes, la mayoría enmascarados, que rodean a un joven, lo golpean, lo insultan, lo amedrentan y finalmente le quitan su ropa. El joven se pone de pie totalmente desnudo y se va caminando entre empujones e insultos.

Las imágenes, difundidas a nivel internacional, han causado gran impacto y consternación, especialmente en la propia Venezuela. A grado tal que este fin de semana decenas de personas en Caracas y otras ciudades enviaron mensajes por Twitter con fotografías de ellos mismos al desnudo y con líneas de solidaridad al estudiante agredido. Desnudar a una persona en contra de su voluntad es uno de los actos de mayor humillación, violencia y agresión, pero si esto sucede en público es aún peor. Dicen las autoridades de la UCV que no pueden determinar si el grupo o la víctima estaban a favor o en contra de una determinada posición política, pero es un claro retrato de la situación de descomposición social. En Caracas suceden actos de violencia casi todos los días. Grupos armados que apoyan a Maduro recorren calles y avenidas en busca de opositores, los agreden, los insultan, los escupen.

Los colectivos son grupos de jóvenes progobierno, que gozan de impunidad. Los enfrentamientos se habían concentrado en choques de manifestaciones, pero ahora han invadido el espacio universitario. La policía es incapaz de acceder o vigilar ––si acaso fuera de alguna utilidad–– porque la autonomía universitaria lo impide. Las fuerzas del orden no pueden ingresar al campus o instalaciones sin el pedido y autorización expresa de las autoridades universitarias.

Cuando estos enfrentamientos suceden en la calle, en plena vía pública, los testimonios señalan la forma en que la policía voltea para otro lado y permite a los colectivos actuar en actos violentos intensos, breves y en contra de unos pocos, luego se retiran. Parece una estrategia de guerrilla urbana para la que han sido entrenados. Una campaña formal fue originada por una agencia de mercadotecnia y un ejecutivo de publicidad con los primeros 16 desnudos difundidos en un mosaico fotográfico en Twitter. El lema dice “Mejor desnudos que...” y se difunde viralmente por Twitter; del viernes a las tres de la tarde a la fecha, ha convocado a más de 150 mil personas difundiendo los mensajes.

Otras decenas de ciudadanos, de diferentes ciudades de Venezuela, se sumaron de forma espontánea y subieron sus fotos, caseras, sin producción publicitaria, pero con el poderío del mensaje. “El chico desnudado en la universidad debe sentir el apoyo de miles que estamos a su lado”, declaró una joven que subió su propia foto. Sin paralelismos de por medio, recordemos el poderío que las redes sociales tuvieron en la movilización que convocó a decenas de miles en la plaza Tahrir en El Cairo, Egipto, hace tres años, y la consecuencia que tuvo esa movilización. Que el señor Maduro escuche y ponga atención, porque a pesar de la represión, la voz de un pueblo siempre prevalece.