Opinión

Desesperado por reflectores

Cuando están por cumplirse seis meses del cierre parcial de la Línea 12 del Metro, el principal responsable de la obra, Marcelo Ebrard, sigue dando palos de ciego, desesperado por reflectores que le ayuden a rescatar su moribunda carrera política.

La más reciente muestra de su desesperación ocurrió el lunes, cuando el exjefe de Gobierno solicitó un amparo ante la justicia federal contra la Ley de Telecomunicaciones. Específicamente, la solicitud de amparo es contra los artículos 189 y 190 que obligan a los concesionarios de telecomunicaciones y proveedores de servicios a entregar al gobierno información y datos de geolocalización de los usuarios.

Según Ebrard, eso puede afectar su privacidad y no debe permitirse en un régimen democrático. Evidentemente, los reporteros le preguntaron sobre el conflicto por las fallas en la Línea 12 del Metro. Con su arrogancia habitual, Ebrard respondió a los reporteros: ‘ya dije todo lo que tenía que decir’. La obra más importante de su gobierno, que costó al erario público una cifra aún desconocida con claridad, pero que se calcula en varias decenas de miles de millones de pesos y que hoy está fuera de servicio por fallas técnicas que pusieron en peligro a cientos de miles de personas ¿no merece una explicación pública?

Con su solicitud de amparo, el señor Ebrard demuestra ser muy delicado y escrupuloso en la defensa de los derechos ciudadanos. Ojalá también sea coherente y recuerde que la transparencia y la rendición de cuentas son obligaciones de los funcionarios y exfuncionarios, además de un derecho de los ciudadanos. Seguiremos esperando. Mientras, él continuará buscando desesperadamente reflectores que le den oxígeno político.

Por lo pronto, el próximo Informe de Gobierno de Miguel Ángel Mancera tiene muy nerviosos a los ebrardistas, porque se espera que dé dos noticias sobre la Línea 12 del Metro. Una buena y otra mala, para algunos.

La buena: Mancera podría anunciar la reapertura de algunas de las estaciones cerradas de la Línea 12.

La mala, para algunos: el inicio de procesos judiciales contra los responsables de las fallas en la Línea Dorada, con nombres y todo.

Por cierto…

Resulta extraño el comunicado oficial que informó de la ausencia en eventos públicos durante 36 horas, del gobernador Eruviel Ávila, debido a una ‘inflamación de las vías urinarias’.

Dicen en los ‘pasillos del poder’ que hay un estado que preocupa mucho al presidente Enrique Peña Nieto. Lo ha tenido que visitar varias veces en las últimas semanas porque las cosas no andan bien ahí. La inseguridad va al alza, el gobernador no da buenos resultados y su equipo es ineficiente. Hay que poner orden.

Twitter: @Cachoperiodista