Opinión

Descuento por uso de banda 2.5Ghz

18 octubre 2013 5:2

 
Cuando se busca cobrar más impuestos el gobierno deja escapar recursos por la banda de 2.5Ghz.
 
A estas alturas del partido todavía es un secreto el arreglo alcanzado por el gobierno federal en el expediente de la banda de 2.5 GHz.
 
El arreglo de última hora entre las secretaría de Hacienda de Luis Videgaray Caso y Comunicaciones de Gerardo Ruiz Esparza borró de un plumazo el tema del pago de contraprestaciones que el gobierno federal le peleaba hasta el año pasado a MVS de Joaquín Vargas Guajardo.
 
Hablamos de miles de millones de pesos que dejarán de ingresar a las arcas del gobierno por la explotación de espectro radioeléctrico que es una auténtica mina de oro en el muy lucrativo negocio de las redes inalámbricas de alta velocidad.
 
Y es que horas antes de que la SCT perdiera, en favor del Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) la facultad de administración del espectro radioeléctrico acordó en corto y con la opinión favorable de la extinta Cofetel un arreglo con MVS que no se ha transparentado.
 
Hablamos que en total opacidad en la última sesión del pleno de la Cofetel de Mony de Swan Adatti se entregó a la familia Vargas la distribución del espectro mencionado para los próximos 15 años, dejando en beneficio del concesionario 60 MHz para la prestación de servicios de banda ancha móvil e internet inalámbrico de alta velocidad.
 
Y por si ello no bastara ahora, tras la discusión en la Comisión de Hacienda del dictamen fiscal relativo a la Ley de Derechos se deslizó un extraño descuento, superior al 56 por ciento, por los cobros de explotación de la banda de 2.5 GHz para prestar servicios móviles de cuarta generación.
 
Esta negociación en la Cámara de Diputados ocurrió también en la penumbra, pues sin que se tratara de un tema que ocupara de manera central la agenda de los grupos parlamentarios, en el dictamen sometido a consideración de los integrantes de la Comisión de Hacienda apareció, como por arte de magia, esta generosa reducción a los pagos que habrá de hacer MVS al erario por la explotación de estas valiosas frecuencias.
 
Me refiero a un descuento superior a 700 millones de pesos cada año a MVS, lo cual no es poca cosa. La pregunta es a cambio de qué el gobierno federal dobló dos veces las manos.
 
La ruta del dinero
 
En San Lázaro se da un último esfuerzo de cabildeo del sector privado. Aunque el tema se ve muy cuesta arriba la iniciativa privada trata de convencer a los diputados sobre el impacto que tendrá eliminar o reducir las prestaciones sociales en el pago del Impuesto sobre la Renta (ISR) como parte de la Reforma Hacendaria. Ya le he comentado que a decir del presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Gerardo Gutiérrez Candiani, en ese tema el sector privado está dispuesto a contribuir y fortalecer las finanzas públicas, pero no a costa de la competitividad y la productividad de una economía, y mucho menos cuando se espera un fuerte impacto en el consumo.
 
 
En estas horas el jaloneo se da en los cambios a la Ley del ISR en la parte de las prestaciones laborales, ya que de avanzar la iniciativa las empresas sólo podrán deducir parcialmente pagos como aguinaldo, vales, fondos de ahorro o la prima vacacional. La propuesta es reducir dicha deducción a 41 por ciento frente al 100 por ciento actual, lo que podría impactar en los ingresos de millones de familias. Le pongo un ejemplo: hay empresas que otorgan un mes o más de aguinaldo cada año, y de prosperar la iniciativa en cuestión ese emolumento podría quedar en sólo 15 días. Es decir, el mínimo que establece la Ley Federal del Trabajo. El caso es que será cuestión de horas para conocer los alcances de una Reforma Hacendaria que, de confirmarse los temores del empresariado pegará en el desempeño del PIB en 2014, por lo que seguramente por estas fechas el próximo año se estarán revisando las leyes relativas al pago de impuestos. Qué raro.