Opinión

Derechos humanos

  

Una vez concluida la II Guerra Mundial y con el objetivo de limitar los excesos vividos sobre los países derrotados, en los que fueron documentados tratos crueles y degradantes que atentaron contra la dignidad humana, renace la idea de respetar los derechos fundamentales de todo ser humano, aspecto que deriva en la creación de diversos tratados, convenios y acuerdos sobre este delicado asunto.

Esto viene a colación por la reciente conmemoración de un aniversario más de la autonomía constitucional de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que si bien ha resultado con críticas sobre su actuación, tampoco se le puede negar sus avances firmes en formar una cultura para que la ciudadanía tome conciencia sobre sus propios derechos.

Acorde con esta política las Fuerzas Armadas desde un principio se han sumado a esta tarea, al incluir este tema en sus programas de educación y de adiestramiento aplicable en todos los niveles de mando y a sus tropas, a fin de que la totalidad de sus integrantes cuenten con los conocimientos necesarios para aplicarlos antes, durante y después de la ejecución de las operaciones.

La situación de violencia en nuestro país, obligó el empleo de las Fuerzas Armadas en el combate a la delincuencia, lo cual ha mermado su imagen y de no haber adoptado medidas oportunas hubiera dado al traste con el trabajo que dichos institutos castrenses han realizado en beneficio de la ciudadanía y que hoy, a pesar de errores cometidos y algunos considerados graves, se les reconoce este esfuerzo.

No ha sido tarea fácil, ya que para las familias de víctimas inocentes da lugar a la percepción de un abuso por parte del personal de estas instituciones, ya que a la fecha existen acusaciones que van desde cateos ilegales, tortura, detenciones arbitrarias hasta desapariciones.
El balance parece irse equilibrando al aprender también de las experiencias adquiridas, del manejo con oportunidad de las crisis ocasionadas por el daño infringido, con o sin responsabilidad.

Lo anterior se sustenta con la declaración del propio presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos al mencionar que las quejas dirigidas a la Secretaría de la Defensa Nacional han disminuido en un 50 por ciento comparado con las recibidas en 2012.

Las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina para dar certeza en su actuar para que las tropas y la ciudadanía dispongan con organismos que los acerquen para solucionar problemas de esta índole, han creado los siguientes:

Sedena

–Dirección general de derechos humanos (enero 2008).
Tiene como misión atender los requerimientos e inconformidades que en materia de derechos humanos se interpongan en contra de elementos pertenecientes a este instituto armado, así como promover y fomentar la cultura de respeto a los derechos humanos, al derecho internacional humanitario y a la equidad de género en el ejército y fuerza aérea mexicanos.

–Unidad de vinculación ciudadana (junio de 2010).
Entre otras funciones tiene la de atender de manera oportuna y eficaz a personas civiles que resulten afectadas por la participación del personal militar en operaciones contra el narcotráfico y la delincuencia organizada, proponiendo las acciones a ser adoptadas para la solución y atención de casos específicos que se presenten.

–Observatorio para la igualdad entre mujeres y hombres en el Ejército y Fuerza Aérea (diciembre 2011).
Su misión es planear, detectar, evaluar e implementar acciones dirigidas a prevenir y eliminar cualquier forma de discriminación por motivo de género y asegurar la igualdad de oportunidades para las mujeres y hombres en el Ejército y Fuerza Aérea.

Semar

–Dirección de derechos humanos (noviembre 2008).
Es el organismo encargado de asesorar a esta secretaría en asuntos de derecho internacional y derechos humanos.

–Dirección de política institucional para la equidad de género en 2008.
Su finalidad es coordinar los programas, planes, proyectos y acciones en materia de equidad y responsabilidad de género.

Estos avances representan la transformación de forma y fondo que estas instituciones han emprendido como parte de su proceso de modernización y que el respeto a los derechos humanos se vuelva parte cotidiana en su actuación.

Esperemos que mirando hacia el futuro las quejas por presuntas violaciones a los derechos humanos disminuyan a cantidades de un dígito como máximo, reflejando así el grado de culturización alcanzado por las tropas.

* El autor es general de división, diplomado de Estado Mayor, retirado.