EF RADAR
Opinión

Democratizar la productividad

05 febrero 2013 9:52

 
Uno de los conceptos más novedosos que ha planteado el gobierno de Enrique Peña Nieto como parte de su estrategia económica es la 'democratización de la productividad'.
 
El proyecto fue explicado en el encuentro con la Coparmex del viernes pasado, cuando Juan Pablo Castañón asumió la presidencia del sindicato patronal.
 
Para entender lo que podría significar democratizar la productividad es necesario observar algunas cifras.
 
1) De acuerdo con los datos más recientes de los Censos Económicos publicados por el INEGI, se detectaron en el país 3 millones 948,000 unidades económicas.
 
De este total, 95%, es decir, alrededor de 3.75 millones de unidades, emplea de una a 10 personas. De hecho, el promedio de personas ocupadas por cada unidad económica o empresa es de 5.4, lo que refleja que el tejido empresarial dominante en México es el de las micro y pequeñas empresas.
 
2) Hay fuertes contrastes sectoriales. Si tomamos 2 grupos muy relevantes para la actividad económica, encontramos que el promedio de personas ocupadas por unidad económica en la manufactura es de 10.7 personas, más de 3 veces superior a la cifra de 3.3 que corresponde al sector comercio.
 
3) En este mundo, en el que dominan las pequeñas empresas, los datos del INEGI revelan que en promedio el valor agregado generado por cada persona es de 250,000 pesos al año y la remuneración promedio por persona es de 99,000 pesos. Esto significa que, de acuerdo con los datos de este censo, la remuneración mensual media andaría en 8,250 pesos. Claro que en el sector del comercio al menudeo, uno de los que más empleo ofrece y en el que las unidades económicas son más pequeñas, el promedio es apenas de 4,350 pesos al mes.
 
4) La situación cambia si vemos los resultados de las 1,000 mayores empresas de México, de acuerdo con los listados del INEGI. En ese caso, los ingresos anuales promedio por cada establecimiento están en 3,297 millones de pesos, o si lo quiere ver en términos más usuales para este tamaño de empresas, se trata de algo así como 260 millones de dólares por cada unidad económica.
 
5) La productividad de este grupo de 1,000 empresas, medida en términos del valor agregado por persona ocupada, es de alrededor de 1.5 millones de pesos anuales. Si consideramos un sector dominado por las pequeñas empresas, como el del comercio al menudeo, entonces resulta que el valor generado por persona asciende a 67,751 pesos al año. Es decir, la diferencia entre uno y otro es de 22 veces.
 
6) Esta distancia, sin embargo, no se refleja en su totalidad en los salarios. En promedio, las remuneraciones de las 1,000 mayores empresas del país son aproximadamente 5 veces más altas que las correspondientes al sector del comercio minorista. Es decir, de cualquier manera, el monto de los salarios está en proporción directa a la productividad promedio.
 
Cuando se tiene esta radiografía, se percibe claramente que la base para aumentar de manera sistemática los salarios promedio de la economía mexicana es incrementando la productividad de sus empresas.
 
Y eso sólo va a ser posible si se canalizan muchos más recursos que los que ahora se destinan a apoyar la generación de capacidad empresarial y de gestión.
 
El desarrollo de esa habilidad es incluso más importante que la inversión de capital.
 
Si el gobierno quiere que la 'democratización de la productividad' no se quede en palabras, va a tener que invertir como nunca se ha hecho en generar esta capacidad, que desde luego deberá asociarse con la provisión de capital.
 
Ya se lanzó una cruzada contra el hambre. Ahora sería indispensable que se lanzara una cruzada por la productividad. De ese tamaño debe ser el esfuerzo.
 
enrique.quintana@elfinanciero.com.mx