Opinión

Democracia y negocios, una relación a veces conflictiva

 
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Krugman 24 oct. (Especial)

En septiembre The New York Times auspició un panel de discusión sobre democracia y negocios durante el Foro de la Democracia de Atenas 2016. La discusión fue moderada por Paul Krugman. Los participantes fueron: Yasheng Huang, profesor de administración y economía mundial del MIT; Ross LaJeunesse, director mundial de libre expresión y relaciones internacionales de Google, y Yanis Varoufakis, el exministro de Finanzas de Grecia. A continuación, se presenta la primera parte de un fragmento de la conversación.

Paul Krugman: Vivimos en un mundo donde, en muchas formas, la esencia de nuestros países son los negocios. Hay actores corporativos muy fuertes, mucha concentración de la riqueza privada y, al mismo tiempo, la mayoría de nuestras sociedades son, al menos nocionalmente (y, esperamos, hasta cierto punto funcionalmente), democráticas. (Esto) plantea todo tipo de cuestionamientos sobre la relación, en ambos sentidos. ¿La democracia es buena para los negocios y los negocios son buenos por la democracia? Quiero empezar con Yasheng. La pregunta es: ¿Qué tan reconciliados están los intereses empresariales con los procesos democráticos?

Yasheng Huang: Antes de hablar sobre los negocios y la democracia, necesitamos hablar sobre los negocios y la autocracia. Así que Trump, ya sabe, es un claro ejemplo de adoración a Putin. No ha declarado su adoración al presidente Xi Jinping; tal vez no pueda pronunciar su nombre. Pero, históricamente, ha habido empresarios prominentes que elogiaron a regímenes autocráticos, desde los años 20 y 30. Hay empresarios contemporáneos que elogian a China. Así que creo que es muy fuerte la evidencia en el sentido de que existe esta afinidad entre algunos empresarios y la autocracia. Pienso que la pregunta más profunda es por qué.

Pudiera haber dos razones. Una es pragmática: a las autocracias les gusta controlar cosas tangibles; la energía y las tierras. Entonces, tal vez, por necesidades de las empresas, hay que entonar alabanzas a los autócratas porque se trata de activos que ellos controlan. De manera interesante, tanto en Estados Unidos como en China, los obstáculos a las reformas tienden a venir del sector energético. En los 70, los líderes reformistas rompieron con la pandilla del petróleo para abrir las reformas. Pero la otra razón pudiera ser ideológica, consistente en que hay muchos, muchos empresarios fuertes que ven una réplica de la autocracia en sus propias organizaciones. Entonces, quizá también se da esto.

Krugman: Ross, usted está en la compañía de intangibles por excelencia. ¿Quiere hablar del tema, sobre cómo ve el sector de la información todo esto?

Ross LaJeunesse: Pienso que lo primero que tengo que decir es (que) aun cuando estoy en un panel con tres economistas muy famosos, soy la única persona que representa a las empresas.

Pero pienso que es un poco simplista hablar sobre democracia y negocios; realmente no existe tal cosa. Hay muchas industrias diferentes, muchas formas diferentes de tener un negocio. E incluso dentro de una industria como la nuestra, como la de Google, que es la información, la tecnología, el internet, hay muchos modelos de negocios diferentes, muchas filosofías diferentes, muchas formas diferentes de operar un negocio.

Así que sólo puedo hablar por Google y decir que nuestra empresa está muy clara que ha sido un motor fantástico de la democracia. Ha permitido que surjan voces que nunca habían sido escuchadas. Ha (ampliado) las comunicaciones y las conexiones entre las personas. Y ha permitido acceso a la información y a un nivel de transparencia nunca visto.

Ahora bien, esto es complicado. Esto no significa que sea algo fácil, y que el mundo repentinamente se vuelva mucho más fácil de entender.

En muchas formas, puede ser más difícil de entender en esta inundación de información y conexión. Pero pese a ser complicado, es algo bueno. En verdad, es maravilloso.

Y lo que creo que acabo de describir, cuando hablo de este desorden e inundación de información y conexión, en verdad suena muy parecido a la propia democracia.

Krugman: La democracia no sólo tiene que ver con que las voces se hagan escuchar. También tiene que ver con algunas protecciones, y respeto por cosas como la privacidad. Y al menos hay cierto conflicto potencial, este flujo de información amplio y abierto puede... por ejemplo, hay cuestiones de justicia, de calumnias. En Europa tenemos el derecho a ser olvidados y Facebook está teniendo estos terribles problemas con sus algoritmos, en sus intentos por presentar las noticias, lo que termina llevando a las teorías de conspiración a los primeros lugares de la lista. ¿Qué opina de todo eso? ¿Dónde se alcanza ese equilibrio?

LaJeunesse: Tiene toda la razón, y ciertamente hay muchas cuestiones y retos difíciles que estamos enfrentando. Pero les recuerdo a todos que estos son los primeros días de internet. Recuerdo que no hace mucho no teníamos los dispositivos que tenemos ahora; no teníamos las conexiones ni los beneficios de la tecnología que tenemos ahora.

Algunos podríamos desear que vuelvan esos tiempos, pero pienso que la prueba del valor de esta tecnología es: lo único que tengo que hacer es ver a la audiencia en este momento para ver cientos de dispositivos encendidos ahora, cientos de rostros iluminados por los dispositivos.

Pienso que en sí mismo eso es una prueba del poder de esta tecnología y de su poder para el bien.

Krugman: Está la experiencia especial de intentar dar una clase y que todo mundo esté mirando un dispositivo, y uno espera que estén tomando notas pero bien podrían estar viendo…

LaJeunesse: ¿Puedo comentar sobre ese punto? Como dije antes, son los primeros días; pero pienso que nosotros, como sociedad, tenemos un reto muy importante, que es enseñar a nuestros hijos cómo ser ciudadanos digitales. No obstante, cuando vemos lo poderoso y decisivo que es el internet para nuestra vida hoy en día y lo increíblemente poderoso que será en el futuro, simplemente no estamos haciendo lo suficiente, no sólo para enseñar a nuestros hijos cómo usar esta cosa sino para encarar algunas de las cuestiones que usted menciona Paul, que son: no creer todo lo que vemos en internet, protegernos a nosotros mismos y a nuestra privacidad, y (aprender) a ser ciudadanos digitales.

Twitter: @paulkrugman

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