Opinión

Demencial guerra de Hamas

La escalada de violencia entre Israel y Hamas la activó el secuestro y asesinato de tres estudiantes judíos de una Yeshiva (escuela religiosa) en las cercanías de Jerusalén, perpetrado por el grupo de terroristas que gobierna en la Franja de Gaza. El terror desatado por Hamas se acentuó con el asesinato de un adolescente árabe por parte de religiosos ultradoxos judíos como un acto irracional de venganza por la muerte de los tres jóvenes judíos; en este ámbito, cabe recordar que Hamas ha utilizado el secuestro como arma de negociación con el gobierno de Israel para que este último libere prisioneros palestinos encarcelados por acciones sangrientas de terrorismo.

En este contexto, la Autoridad Nacional Palestina (ANP), encabezada por Mahmud Habbas, al crear un Gobierno de Unidad Palestina con Hamas al final de abril pasado, que nadie pensó que funcionaría, alentó a Hamas a que a través del terror revitalizara la fuerza que perdió con el menor apoyo en armas y recursos financieros brindados por Irán. A diferencia de 2008 y 2010, cuando Israel implementó sendas ofensivas militares en la Franja de Gaza para apaciguar el lanzamiento de cohetes de esa región por parte de Hamas y otros grupos Yihadistas a objetivos civiles contra Israel, Hamas se ha fortalecido militarmente, posee más de seis mil cohetes y sus combatientes están mejor armados y adiestrados.

Hamas ha proclamado amenazas constantemente sobre hacer desaparecer a Israel; cualquier judío es un objetivo de su Guerra Santa. Israel tiene presentes estas amenazas por el lanzamiento de cohetes desde Gaza a Israel, más de 500 en tres días. El reciente lanzamiento de los cohetes no se ha limitado al territorio sur de Israel, sino que se ha extendido a Jerusalén, Tel Aviv y otras ciudades de esa nación. Incluso Hamas ha lanzado varios cohetes al aeropuerto de Tel Aviv que fueron interceptados antes de que causaran un impacto por el sistema denominado Cúpula de Hierro. Hamas ha sugerido a las compañías aéreas que eviten los vuelos desde y hacia Israel.

Israel ha respondido a la lluvia de cohetes de Hamas con la Operación Margen Protector, bombardeando objetivos militares de ese movimiento terrorista: plataformas de lanzamiento y depósitos de armas, túneles y posiciones defensivas, principalmente. Los ataques han sido quirúrgicos porque Hamas usa a civiles como escudos humanos, calificando esta táctica como “encomiable y efectiva contra Israel”. El primer ministro de Israel, Binyamin Netanyahu, ha señalado que Hamas y otras organizaciones terroristas que operan en la Franja de Gaza “han sido duramente golpeadas por los ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel. Margen Protector continuará y se ampliará”.

A pesar de que ni Netanyahu ni el ministro de Defensa de Israel, Moshé Yaalon, han mencionado que enviarán tropas terrestres a la Franja de Gaza, el presidente de la ANP expresó que el gobierno israelí ya había aprobado la operación terrestre y que el Ejército de Israel pidió a los palestinos que viven en los pueblos cercanos a la frontera con Israel, alrededor de 100 mil personas, que abandonen sus hogares. Hamas pidió a los palestinos que no lo hagan.

La empresa de análisis Stratford Intelligency menciona que previo a la ofensiva de las Fuerzas de Defensa de Israel a Gaza en 2008 y en 2010, éstas solicitaron a los palestinos que evacuaran sus pueblos. Stratford considera que de darse la ofensiva terrestre, Israel utilizará tropas de élite; la operación requerirá de unidades de ingenieros equipados con buldócers pesados, artillería y apoyo aéreo, que incluiría helicópteros.

Al mismo tiempo que el Ejército de Israel bombardea a Hamas, el gobierno ha realizado una campaña diplomática internacional de apoyo a la operación Margen Protector. Netanyahu ha hablado con Vladimir Putin de Rusia, Francoise Hollander de Francia, Stephen Harper de Canadá, David Camerón de la Gran Bretaña, John Kerry de Estados Uunidos y Ban Ki-moon, secretario general de la ONU. No obstante, Netanyahu ha afirmado que “los esfuerzos de mediación para el cese de fuego resultan irrelevantes mientras continúe el lanzamiento de cohetes que amenazan a 4.5 millones de israelíes”.

Por otra parte, existe temor de que Hesbolla, que opera desde Líbano, pueda abrir otro frente de guerra; este grupo terrorista ya lanzó desde Líbano dos misiles que cayeron en Metulla, en el norte de Israel.

A la luz de la ofensiva de Israel y para no variar, “los medios de comunicación internacionales están tergiversando la información sobre la situación prevaleciente en Israel y Gaza”, donde los palestinos son las víctimas e Israel está obligado para su sobrevivencia a aniquilar la infraestructura militar de Hamas: “cada uno de los líderes de Hamas tienen los días contados”.