Opinión

Delito 2015

 
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Baja la tasa de homicidios dolosos

Cualquier delito que ocurre en nuestro país tiene una explicación. Los crímenes no suceden por generación espontánea o porque los criminales cuentan con habilidades especiales para afectarnos. Cuando entendemos que el delito también es una actividad económica, aunque sea ilegal, comprendemos que obedece a las mismas leyes de mercado y por tanto que podemos reducir los incentivos que lo hacen tan redituable.

Sin embargo, primero debemos entender las razones del delito. Esta semana presentamos por sexto año consecutivo el Reporte de Índice Delictivo (Rinde) de 2015; una herramienta ciudadana que mide las tendencias de 14 delitos de alto impacto en la Ciudad de México a través de seis fuentes de información (locales, federales y propias). Estos son los resultados:

El año pasado tres de esos 14 delitos tuvieron un alza: la más importante, 42 por ciento, se registró en robo a cuentahabiente fuera de sucursal (82 por ciento) o cajero automático (18 por ciento).

De acuerdo con los testimonios de víctimas, de la información que se proporciona a las autoridades y de las mismas acciones de “usuario simulado” que llevamos a cabo en muchas sucursales bancarias, los motivos son los siguientes: se han relajado las medidas de seguridad al interior; se permite que personas sin ningún propósito estén dentro de las sucursales para identificar víctimas; y se han producido redes de cómplices que involucran a empleados bancarios que dan información a los delincuentes cuando se hace un retiro en ventanilla.

El segundo delito que subió en 2015 fue la violación. Después de cinco años de reducciones notables, este crimen cobarde aumentó 33 por ciento en la Ciudad. En casi la totalidad de los casos, el agresor es un conocido: un familiar, un amigo y hasta un compañero de trabajo. Aunque la denuncia se mantiene en 90 por ciento, tuvimos más ataques al interior de casas, oficinas y fábricas.

Y el tercero fue homicidio doloso con 14 por ciento de incremento. Por tercer año consecutivo 80 por ciento de los homicidios se origina por riñas, venganzas personales y motivo pasionales entre civiles y el porcentaje que podemos atribuirle al crimen (robos, ajuste de cuentas) incluso disminuyó.

En este sentido, los días de mayor incidencia de homicidios en la capital son los viernes por la tarde, el sábado, y los domingos (todos, días en que se supone descansamos o nos divertimos). En 70 por ciento existe un abuso en el consumo del alcohol y la mayoría se lleva a cabo con armas de fuego que los propios ciudadanos tenemos a la mano.

Mientras en nuestra percepción la delincuencia es omnipresente y los esfuerzos para detenerla poco útiles, los tres crímenes que aumentaron el año pasado tienen condiciones en las que podemos influir como ciudadanos y regresar a una tendencia a la baja.

Exigir como clientes a los bancos para que se recuperen las medidas de seguridad que ya eran una norma, alertar en caso de un comportamiento sospechoso o sexualmente agresivo y evitar a toda costa tener un arma en casa, son acciones que tendrán un impacto inmediato en nuestra seguridad cotidiana y no hace falta la intervención de ninguna autoridad para hacerlo.

Es tiempo de hacer conciencia y de poner atención a la realidad que vivimos para poder trabajar en su transformación. Puede ser que tengamos una Ciudad en nuestra cabeza que no necesariamente corresponde a la Ciudad en la que vivimos.

El Rinde puede consultarse completo en www.consejociudadanodf.org.mx

Twitter: @LuisWertman

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