Opinión

Del shock al ‘lento’ tránsito al Brexit

 
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Del shock al ‘lento’ tránsito al Brexit.

Si bien la decisión del Reino Unido (RU) de dejar de pertenecer a la Unión Europea (UE) es irreversible, el proceso de salida puede tomar más de dos años.

El resultado fue un shock para los británicos y mercados financieros, que no pensaban que el Brexit venciera en el referéndum del 23 de junio.

De acuerdo con fuentes británicas diplomáticas, el reto es ahora de los partidos políticos, tras la decisión del primer ministro, David Cameron, de dejar su cargo, lo que hará hoy luego de presentar su renuncia a la reina Isabel II.

Había dos candidatas en el Partido Conservador: Theresa May, ministra del Interior desde hace seis años y quien hizo campaña por el Bremain, pero de manera discreta.

La otra era Andrea Leadsom, alguien bastante nueva en la escena política que apoyó el Brexit, aunque sin el mismo nivel de experiencia que May.

Según una encuesta de la BBC, hasta el pasado fin de semana May tenía 72 por ciento de preferencias entre los conservadores contra 28 por ciento de Leadsom, quien el lunes decidió retirarse de la contienda.

Una vez electa hoy como lideresa de los tories y, automáticamente, convertida en la nueva primera ministra, May debe iniciar el proceso para decidir cuándo salir de la UE.

Su reto será activar el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que dice que la responsabilidad de salir de la UE es de cada Estado miembro.

No hay prisa para hacerlo, aunque May ha venido diciendo que “Brexit means Brexit”.

Y la UE no quiere enfrentar un proceso en el que, después del RU y en medio de las preocupaciones sobre la estabilidad europea, otro país quiera salir del bloque.

Para formalizar su retiro, los británicos necesitan votar en el Parlamento antes de activar el artículo 50.

Aun cuando 70 por ciento de los diputados quiere que el RU se mantenga en la UE, el pueblo democráticamente decidió salir.

El reto de la nueva primera ministra será decidir cuándo hacer la votación en el Parlamento para activar el artículo 50.

Pero con el artículo 50, si las negociaciones con la UE son positivas, el RE podría agregar dos años más a su permanencia en el bloque a partir de que inicie los trámites para retirarse.

¿Y qué pasará en la relación con México?

Las fuentes consultadas reconocen que no hay claridad sobre cómo negociar con México, pues existen ambigüedades en ese sentido.

“Por supuesto que vamos a negociar con México, la pregunta es cuándo y cómo”, dijeron los diplomáticos británicos.

Lo que es un hecho concreto es que el 13 de junio México y la UE iniciaron las negociaciones para la modernización de su Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación, conocido como TLCUEM.

Pero el RU no puede negociar directa y bilateralmente con México hasta que salga de la UE.

Otro aspecto de la relación es lo que dejó el año dual 2015, cuyas conversaciones, sean en México o Londres, se dan al margen de la UE en temas de negocios, intercambios y cooperación en diversas áreas.

Lo único cierto es que, “accidente o no”, el RU decidió dejar de pertenecer a la UE con todas las implicaciones que eso tiene.

Twitter:@VictorPiz

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