Opinión

Del Ejecutivo a la LXIV Legislatura

    
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Enrique Peña Nieto. (Cuartoscuro)

Las próximas semanas son tiempos de definiciones políticas para el presidente Enrique Peña Nieto; no sólo debe optar por quién será el candidato del PRI para contender por la Presidencia de la República, decisión ya de por sí es harto complicada, sino tiene que, como en una partida de ajedrez, hacer varios movimientos para garantizar que su proyecto reformador continúe en el próximo sexenio.

Y en este sentido debe considerar cómo proteger las reformas estructurales que impulsó en su administración, particularmente la educativa, la energética, la de telecomunicaciones y la hacendaria, al ubicar a varios de sus colaboradores más cercanos en el Poder Legislativo. Es decir en la LXIV Legislatura, tanto en el Senado como en la propia Cámara de Diputados, estarán varios hombres que fueron claves en su administración. Quiénes son los hombres y mujeres que del gabinete del presidente Peña o de su círculo cercano pasarían a ocupar escaños y curules, vía plurinominal, para, incluso coordinar a sus bancadas.

Bajo esta óptica el primer nombre que salta a la palestra es el de Luis Videgaray, que ya desde ahora se ubica al frente de la bancada priista en el Senado de la República. Por supuesto que estamos dando por descontado que el secretario de Relaciones Exteriores sea el abanderado presidencial del PRI y no por falta de capacidad, sino debido a que no garantiza el triunfo en las urnas y él, mejor que nadie, lo sabe.

Emilio Gamboa regresaría a San Lázaro para seguir defendiendo la plaza, ahora, nuevamente, como coordinador de los diputados.

Son muy pocos los priistas que pudieran tener bajo sus hombros esta responsabilidad, sobre todo en tiempos en los que podrían ser minoría y enfrentarse a bancadas más fuertes como la de Morena o la del PAN y su alianza con el PRD.

Hay tres miembros del gabinete más que su presencia en la próxima legislatura es obligada, tanto por los conocimientos que tienen de las reformas estructurales, así como como de las obras de infraestructura de gran envergadura como la construcción del nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México y las negociaciones del Tratado de Libre Comercio: Gerardo Ruiz Esparza, Ildefonso Guajardo y Pedro Joaquín Coldwell deben estar preparados para renunciar en su momento y prepararse para ser legisladores.

Como ya señalamos en otra colaboración, de la terna de Aurelio Nuño, José Narro y José Antonio Meade saldrá el candidato presidencial del PRI, los dos que no sean los bendecidos, su camino podría ser también hacia el Legislativo.

A partir del próximo domingo faltaría un año para las elecciones presidenciales y en ese sentido, pasando el V Informe de gobierno, las decisiones presidenciales irán dando forma a la conformación de las listas de aspirantes a diputados y senadores que, ahora más que nunca, deberán ser integradas por personajes que además de garantizar el triunfo en las urnas, estén preparados tanto con experiencia laboral como académica para conformar un bloque legislativo que defienda las reformas estructurales, a pesar de que eventualmente pudiera ocupar la casa presidencial alguien que se oponga a ellas o que fueran minoría.

Así las cosas, el Presidente y sus principales asesores están ocupados en este tema, desde ahora se hacen los primeros ejercicios al respecto y es por ello que ya se vislumbra que el canciller Videgaray y el senador Gamboa tomen un papel protagónico en la LXIV Legislatura.

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